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Jairo Martínez
Sábado 31 de marzo de 2012 - 12:00 AM

El gobernador chamán

Publicado por: Jairo Martinez

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Loable, desde el ángulo que se mire, la campaña ‘Ayudemos a Santander’ que ha promovido el Gobernador, consistente en obtener la mayor cantidad de recursos posible para destinarlos a prevenir futuros desastres como los que, en el pasado, nos trajo la lluvia con sus consecuentes problemas de inundación y erosión. Esta acción del joven Richard muestra su ímpetu e iniciativa y es prueba de que no llegó al primer empleo del departamento a procrastinar sino a buscar soluciones efectivas a tantos males como nos aquejan.


La campaña, repito, es buena, es útil, pero faltó considerar un hecho sustancial: no todas las lluvias son iguales y es posible hacer que no llueva, como lo demostró el chamán tolimense que contrató doña Ana Martha de Pizarro para que no se mojara la clausura del Mundial de Fútbol Sub-20.


Aquí podemos hacer lo mismo y sin necesidad de contratar a nadie. El Gobernador es el hechicero de esta tribu que puede evitar los temibles aguaceros que cada rato caen sobre la UIS, que la han inundado de listas negras –con lo que se pone en peligro la vida de estudiantes, profesores y trabajadores- y que la erosionaron a tal grado que en los seis años de administración del ‘macho’ Camacho, rodó del cuarto puesto nacional al 14, sin hablar del posicionamiento internacional donde ya casi desaparece.


Como hace el profesor Richard Páez, que cada vez que Millonarios gana impide que lluevan críticas sobre el equipo, el gobernador Richard Aguilar puede, con su mediación para que el proceso de elección del nuevo Rector sea limpio y sin mancha, acabar con las manipulaciones que nuevamente hace Camacho y evitar la tormenta que ya se cierne sobre la más importante institución que tenemos los santandereanos.


Esta es una oportunidad dorada para que Aguilar cumpla su sueño y en verdad ayude a Santander; también, para que muestre su real estatura como gobernante que privilegia la educación, la formación, la juventud, el futuro de su pueblo, a las viejas mañas de la clase politiquera que sin más argumentos que el conciliábulo y el indebido usufructo del poder, trata de eternizarse en sus puestos, así el patrimonio de la comunidad se vaya a la porra.


Que ‘Ayudemos a Santander’ no sólo sea una vaca para recoger dinero –necesario, sin duda- sino una filosofía con todo el fondo, la visión y el coraje necesarios para liberar a este pueblo de sus oxidadas cadenas. ¡Ojalá que llueva democracia en la UIS, señor Gobernador!

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