El uso que de ellas han hecho comerciantes y empresarios inescrupulosos ha llevado a que actualmente haya en muy diversos círculos desconfianza sobre las SAS, perjudicando a quienes las han constituido para llevar a cabo negocios lícitos.
Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL
La edición de la revista Semana que está circulando informa que la Dian incluirá en el proyecto de reforma Tributaria que prontamente presentará el Gobierno Central a estudio del Congreso varias reglas que buscan corregir los numerosos excesos que se están cometiendo con las Sociedades Anónimas Simplificadas (SAS) pues, según manifiesta el actual director de tal entidad estatal, de las 55.000 que actualmente hay constituidas, solamente el 3% se ajustan a la filosofía, política y fines que orientó la creación de este tipo societario y el resto es usado fundamentalmente como herramienta o mecanismo para evadir impuestos e, incluso, lavar activos.
La figura jurídica llamada Sociedad Anónima Simplificada (SAS) nació en Francia en 1994 como un tipo societario híbrido apto para todo tipo de empresas, apropiado para lograr el desarrollo económico y sus impulsores en Colombia la promovieron como una gran innovación jurídica que facilitaba la creación y funcionamiento de nuevas sociedades, favorecía la innovación empresarial y mejoraba la competitividad del sistema económico, es decir, como la más significativa evolución en tal materia en Colombia en el último medio siglo.
La creación de SAS en Colombia fue autorizada mediante la Ley 1258 de 2008 y en poco más de tres años se han constituido ya cerca de 55 mil de ellas por tener significativas ventajas como el ser de fácil creación, ser un tipo societario liberal en su estructura, bastante flexible, primar en ellas los acuerdos entre socios por encima de lo que disponen leyes imperativas, el poder hacer con ellas todo tipo de actividades mercantiles legales.
Más el uso que de ellas han hecho comerciantes y empresarios inescrupulosos ha llevado a que actualmente haya en muy diversos círculos desconfianza sobre las SAS, perjudicando a quienes las han constituido para llevar a cabo negocios lícitos.
Tal desconfianza tiene un inmenso pero, el generalizar que las SAS son herramientas de irregularidades, lo que es un error pues no todas se constituyen para llevar a cabo negocios no autorizados pero, desafortunadamente, según la Dian, solo el 3% de ellas están dedicadas a llevar a cabo actividades empresariales transparentes.
Así, es prudente esperar el contenido de las normas que conformarán el proyecto de reforma Tributaria que el Gobierno Santos Calderón presentará al Congreso y analizar a profundidad lo que apruebe el Legislativo en el revolcón al Estatuto Tributario que se espera haya.
En tanto, la alta proporción de personas naturales y jurídicas que hoy son socios de las SAS, quedan a la expectativa de que tanto los afectarán los cambios que se hagan a tales sociedades.











