Publicidad

Editorial
Domingo 12 de julio de 2026 - 01:00 AM

El urgente llamado a la unidad por el progreso de Santander

Publicado por: Editorial

Compartir

El momento político para Santander indica una oportunidad que no habíamos tenido desde hace muchos años, pues estamos en la antesala del gobierno del hoy presidente electo Abelardo De La Espriella, junto a una figura clave de su elección que estará en el gobierno, el exalcalde de Bucaramanga y designado jefe de la cartera de Vivienda Jaime Andrés Beltrán, con quien podríamos lograr finalmente que las puertas del gobierno central se abran para nuestra región, ya que su designación como ministro y su manifiesta disposición de ser el mayor vocero de Santander constituyen un factor más que favorable desde muchos puntos de vista.

Es muy importante que podamos reconocer el hecho político de que Santander tendrá una voz propia y potente en el corazón mismo del Ejecutivo nacional, en un liderazgo que, por supuesto, deberá respaldarse por gobernantes locales, empresarios, académicos, gremios y una bancada en el Congreso sólida y comprometida que respalde nuestras justas demandas al nuevo mandatario.

El gobierno que termina nos dio la espalda y pudo hacerlo porque encontró a una región desarticulada, incapaz de exigir con la contundencia necesaria lo que por derecho nos corresponde.

Santander es la cuarta economía del país y, sin embargo, sus recursos del presupuesto regionalizado han caído al noveno lugar, una contradicción que evidencia el abandono sistemático al que hemos sido sometidos. Nuestra infraestructura vial ocupa el puesto 23 entre 33 departamentos y eso se debe, por ejemplo, a que los corredores que requieren terceros carriles, como el de Bucaramanga-Barbosa-Bogotá, la variante de San Gil, la pavimentación de la vía Curos-Málaga, entre otros, sean proyectos que han sido prometidos una y otra vez e incumplidos sistemáticamente.

En un momento en que el egoísmo político y las agendas personales amenazan con estancar el progreso de Santander, surge un llamado imperativo a la sensatez. Es hora de que todos los sectores depongan sus diferencias y se unan en torno a un objetivo común y mayor: el desarrollo de nuestra tierra no puede seguir esperando el visto bueno de las ambiciones individuales. Necesitamos unidad.

Pero ahora, con Jaime Andrés Beltrán, con un ministro santandereano y con proyectos viables ya estructurados, la exigencia debe ser firme y unitaria. La administración departamental impulsa macroproyectos de impacto regional que serán presentados al nuevo gobierno nacional y que abarcan desde el fortalecimiento de la infraestructura turística con obras como Topocoro, Arena Bonita y Aldea Guane, hasta la conectividad digital para las escuelas rurales mediante la construcción de fibra óptica que reduzca el gasto anual de más de $50 mil millones a apenas $8 mil millones.

También el Anillo Vial Externo Metropolitano, una obra largamente anhelada que facilitará la movilidad de más de un millón de habitantes, será puesto sobre la mesa del nuevo presidente, con una solicitud concreta de $200 mil millones para su primera fase. Estos son proyectos tangibles que merecen el respaldo de todos los sectores, sin mezquindades de ninguna clase.

Por otra parte, el convenio para invertir los recursos de los peajes del corredor Barbosa-Bucaramanga es otro ejemplo de cómo la voluntad política puede convertir los recursos existentes en mejoras reales para la ciudadanía, y precisamente esa articulación es la que debe nacer de un liderazgo regional que sepa poner por encima de las diferencias partidistas el interés común de todos los santandereanos.

La presencia de Jaime Andrés Beltrán en el gabinete ministerial es un puente tendido que debemos cruzar con paso firme y con la certeza de que la unidad es nuestra mejor alternativa. La cita del 14 de julio en el empalme de regiones debe constituirse en el primer acto de una nueva relación entre Santander y el Gobierno nacional, y todos los líderes del departamento deben estar atentos y dispuestos a respaldar esta gestión con la fuerza de su presencia y de su palabra.

La oportunidad que tenemos al frente es quizás la más importante de los últimos tiempos, y no podemos permitir que el escepticismo o la desconfianza nos impidan dar el salto cualitativo que nuestra tierra reclama. Santander no pide, sino que merece atención, inversión y respeto, y para lograrlo debemos hablar con una sola voz, sin titubeos, sin dudas, con la energía de quienes saben que el tiempo apremia y que la historia no espera.

Publicado por: Editorial

Publicidad

Publicidad

Tendencias

Publicidad

Publicidad

Noticias del día