Falta conciliar los textos aprobados en cada cámara, pero podría pensarse que terninó ese trámite iniciado en agosto del 2016. Un lapso de 16 meses que se añaden a largos años transcurridos mientras muchas entidades utilizaban con éxito pliegos no “direccionados”, así como di-versas asociaciones de contratistas clamaban porque se adoptaran los pliegos tipo, y el día en que Mintransporte se animó a llevar este proyecto de Ley al Congreso.Claro que lo importante es que tales pliegos serán oligatorios para todas las entidades del Estado (no solo regionales como lo indicaron varios medios), una vez el Gobierno dicte, en seis meses, las normas reglamentarias. La importancia proviene de múltiples aspectos, pues los 22 artículos de la Ley van más allá de los referidos pliegos. Tienen disposiciones para las asociaciones público privadas, sobre el álgido tema de adquisición de predios, adjudicación de licitaciones, requisitos habilitantes, factores de selección y ponderación precisa y detallada de ellos, publicación de informes de evaluación, responsabilidades de los consultores incluidos los interventores, etc. Respecto a anticipos no se darán en contratos de valor mayor a 12.500 SMLV; serán obligatorios en contratos de valores hasta esa cantidad, pero con tres rangos para anticipos por un 50%, 30% y 10%.Hoy los grandes contratos de vías están reservados, básicamente, para empresas financieras y compañías de ingeniería extranjeras y ello se ha traducido en que muchas firmas nacionales solo pueden aspirar a obtener subcontratos. Pero creo que esta Ley será un salvavidas, sumada al plan de vías terciarias, para los contratistas colombianos, pues por decirlo de alguna forma ha puesto varias cosas en su sitio, además de su propósito de combatir la corrupción en la contratación pública. El invento de pliegos de “sastre” para forzar licitaciones con un solo proponente y unos precios inflados, fue la constante en la anterior administración de Bucaramanga; pero, valerosamente, nuestro actual alcalde lo denunció sin descanso hasta que lo escuchó el Fiscal General.