Jueves 08 de Marzo de 2018 - 09:01 AM

Mujeres que trabajan, hombres en la casa: sí, si es posible

Los roles tradicionales para el hombre y la mujer se están replanteando: ellas están trabajando para ser líderes y ellos las apoyan... y se quedan en casa.
Tomada de Internet
Los hombres se están replanteando sus roles de género... Y las mujeres también.
(Foto: Tomada de Internet)

Siempre se ha dicho que “detrás de un gran hombre, hay una gran mujer”, pero las mujeres hoy quieren cambiar la frase y aún más: quieren que, no detrás, más bien a su lado, esté un gran hombre mientras ellas toman el liderazgo para cambiar el mundo.

Además, las estadísticas muestran que las empresas que trabajan con tecnología y que están manejadas por mujeres tienen un retorno de inversión del 35% y un 12% de mayores beneficios frente a las empresas que son conducidas completamente por hombres, quedando demostrado el buen papel que de las mujeres.

Le puede interesar: Diez conductas que los hombres creen 'inocentes', pero son acoso sexual

La creatividad es otro campo que brinda oportunidades y que está abierto a explorarse. De acuerdo al portal español mujerescreativas.com, en 2015 el mundo tenía un 3% de directoras creativas, mientras que en 2017 este porcentaje ha subido al 16%.

Por su parte, el psicólogo Alberto Soler explica que aunque aún son pocos los hombres que se quedan en casa para cuidar de los hijos, al menos la idea es poder hallar un equilibro sobre las tareas del hogar: “en un momento en el que tenemos esta igualdad de roles entre hombre y mujer, asumir de facto que los hijos son responsabilidad de ellas es un vestigio del pasado. Hoy en día hombre y mujer se reparten (o deberían hacerlo) de modo equilibrado aquellas tareas que les atañen a ambos, como la casa y los hijos”.

¿Y cómo se logra ese equilibrio?

“Ese equilibrio no implica en (casi) ningún caso, un reparto 50-50, sino más bien una adaptación flexible entre la disponibilidad y las tareas que se requieren. Pensemos por ejemplo, qué injusto sería un reparto de tareas 50-50 en un caso en el que la mujer llegara a casa a las 20:00 después de 12 horas de trabajo, y su pareja llevara desde mediodía en casa. Un reparto ‘mitad tú, mitad yo’ sería tremendamente injusto. E igual a la inversa”, explicó el psicólogo.

Le puede interesar: Coqueteo o acoso: ¿reconoce la diferencia?

Sin embargo, Soler señala que a la idea es cambiar totalmente de perspectiva: “tenemos aún en la mente un modelo de familia patriarcal en el que hay un reparto de tareas muy bien definido: el hombre es el proveedor de recursos, la mujer la gestora del hogar (ahí se incluyen los hijos)". 

El experto reflexiona sobre cómo ha cambiado la situación: “la mujer hoy, aunque sigue discriminada socialmente (hay más que ver la diferencia en salarios u oportunidades de promoción laboral) es el agente de su propio desarrollo, tiene la capacidad de desarrollar una carrera profesional en los mismos ámbitos que un hombre y, si decide dedicarse al cuidado de los hijos es, en la mayoría de los casos, por una elección personal, y no por falta de oportunidades”.

Los hombres no son el enemigo: eso lo tienen claro las mujeres que quieren liderar el mundo. Ellas entienden que es la cultura que enseña a los hombres a responder con violencia y a luchar por dominar a los otros seres el planeta lo que ha provocado esta constante división entre las mujeres fuertes y sobresalientes y los hombres que temen ver su posición amenazada.

 

El antropólogo Denis Alfonso Geldres García explica en su ensayo ‘Ponerse en los zapatos de ellas: apuntes sobre masculinidades género-sensibles en la prevención de las violencias hacia las mujeres’, que es importante que los hombres se pongan en los zapatos de las mujeres: “cada vez más hombres se inician o profundizan en esto de ponerse en los zapatos de las mujeres, lo que permite decir que los hombres sí somos capaces de sentir el “dolor en el pulgar”, sí somos capaces de revisar críticamente nuestra masculinidad y plantear nuestra disconformidad e indignación frente a las violencias hacia las mujeres”.

Le puede interesar: ¿Hablaría con un extraño en un bar?

Octavio Salazar, abogado constitucionalista y escritor del libro ‘El hombre que no deberíamos ser’, explica que los hombres necesitan su propia revolución: “una que haga saltar por los aires el orden político y cultural que constituye el patriarcado. De ahí que sea tan urgente que nosotros mismos nos interpelemos críticamente desde el lugar que ocupamos en las estructuras de poder y, desde esa tarea personal y política, pongamos las bases para un nuevo pacto entre ellas y nosotros”. 

El experto afirma que una vez que los hombres se quiten ese lastre serán mucho más felices y harán más felices a quienes los rodean.

Le puede interesar: ‘¿Embarazado yo?’

Por su parte, Grayson Perry, artista y autor del libro ‘La caída del hombre’, explica que su idea es que los hombres “se hagan preguntas valientes y miren hacia el futuro porque debemos negociar un nuevo pacto sobre la masculinidad”.

La coach Camila Díaz señala que es importante que los hombres dejen de sentirse mal por tomar ahora los roles que antes la sociedad había determinado que las mujeres debían cumplir: “quedarse en casa para cuidar de los niños y para organizar el hogar es también un trabajo. Ahora ellos comprenderán cómo ha sido para nosotras y cambiarán su perspectiva”.

Publicada por
Contactar al periodista
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Traje de baño, el mejor outfit de verano
Visitar algún destino paradisiaco se convierte en uno de los planes perfectos para disfrutar en vacaciones. Un despliegue de actividades por...
Publicidad
Publicidad