Hoy hay una sobrecarga en la atención de pacientes por parte del HUS, que si existiera una política de atención en salud coordinada entre el Gobierno municipal, sin duda ayudaría al hospital.

Publicado por: REDACCIÓN EDITORIAL
Incontables son las veces que en este espacio se ha hablado de las reiteradas crisis que afronta el Hospital Universitario de Santander, HUS, por la millonaria cifra que les adeuda las EPS. La situación es tan crítica, que la semana anterior, los trabajadores declararon el cese de actividades por falta de pago de sus salarios desde hace tres meses.
Pero además de las deudas de las EPS, que golpea a todas las instituciones médicas en Bucaramanga, el problema de la salud en el área va más allá y empieza con la ausencia de una política de atención a nivel local. Hoy hay una sobrecarga en la atención de pacientes por parte del HUS, que si existiera una política de atención en salud coordinada entre el Gobierno municipal y el departamental, sin duda ayudaría al hospital.
Actualmente en Bucaramanga, el estado de los centros de salud es, en su mayoría, deplorable y su capacidad de atención no es la adecuada para la demanda. Según confirmó el gerente del Isabú, Juan Eduardo Durán, algunos de los centros de salud no reciben mantenimiento desde hace 20 años e incluso se ha llegado a su cierre, porque las condiciones sanitarias no eran adecuadas para prestar servicios de salud. Esto hace que ante cualquier requerimiento médico, los bumangueses acudan al HUS, de forma tal que en el servicio de urgencias se termina por atender hasta los mínimos requerimientos que podrían ser atendidos en centros de salud, si estos estuvieran correctamente dotados y habilitados. Como consecuencia, un servicio de urgencias como el del HUS está soprepasado en su capacidad y los médicos deben atender desde urgencias mínimas hasta los casos más complicados.
La Alcaldía anunció que se firmó un convenio con el Isabú por $1.413 millones, para hacer arreglos en seis centros de salud de la ciudad. Pero no es suficiente, es necesario que tanto Gobernación como la alcaldía tracen una verdadera línea de atención en salud a nivel local, que permita distribuir la atención a todos los centros de la ciudad y dejar al HUS los casos complejos. Una política local en salud, con presupuesto, planes de trabajo, búsqueda de recursos a nivel nacional y armonía en las entidades locales y departamentales es prioritaria para Bucaramanga.











