El incremento en las multas de tránsito demuestra el esfuerzo que se viene haciendo por poner en cintura a los infractores en la ciudad. Pero aún falta mucho.
Publicado por: REDACCION EDITORIAL
Quienes habitamos esta ciudad somos conscientes de que uno de los factores más graves que afecta la movilidad de Bucaramanga es la falta de cultura ciudadana de muchos de los que están al volante.
A las pocas vías y su estrechez, por ejemplo, se suma la costumbre de conductores de abandonar los vehículos a lado y lado de la calles, sin siquiera preocuparse por el caos que su actuar ocasiona. Definitivamente no existe en la ciudad una cultura del respeto de las normas viales, lo cual es consecuencia directa de la falta de autoridad que durante varias administraciones ha vivido la capital santandereana.
Por esta razón, produce satisfacción la noticia publicada en días pasados según la cual las sanciones por infracciones de tránsito se duplicaron en el 2012.
Estas cifras evidencian que la estrategia de la administración municipal de solicitar el apoyo de 70 miembros de la Policía Nacional especializados en Trasporte para soportar la labor de la Dirección de Tránsito ha sido positiva y empieza a dar sus frutos.
Según las estadísticas de Tránsito, el mayor incremento se dio en las multas por usar vidrios polarizados sin los permisos debidos, que presentó un crecimiento del 285%, seguido de las sanciones por prestar un servicio diferente al autorizado, que fue del 276%. Esta última cifra muestra el esfuerzo que se ha venido realizando por combatir la piratería y el transporte ilegal en la ciudad, cuyo crecimiento ha sido también uno de los factores de mayor preocupación en Bucaramanga y su área metropolitana.
Además de ello, las multas por parquear en lugar prohibido pasaron de 3.242 en el 2011 a 9.380 en el año que terminó, lo que significa un crecimiento del 185%. A su vez las sanciones por conducir embriagado pasaron de 387 a 997, en un aumento del 195%.
Estas cifras demuestran el esfuerzo que se viene haciendo por poner en cintura a los infractores en la ciudad. Pero aún falta mucho.
A pesar de las estadísticas, hoy salir a sectores como Cabecera o el Centro implica caminar por las calles ante la invasión de los andenes por parte de los conductores, sin que la autoridad haga mucho, ya sea por falta de personal, de herramientas o voluntad.
Solo mediante la imposición de sanciones es posible lograr el respeto por las normas. Todos saben qué está prohibido y aún así se hace. ¿Por qué? Porque saben que no pasa nada. Por eso es hora de que empiecen a verse las consecuencias de infringir las normas y se eduque a la ciudadanía sobre el uso de parqueaderos públicos, el respeto por el pico y placa, el uso de transportes legales, etc.
Bien por este comienzo de la Dirección de Tránsito de Bucaramanga. Ojalá se le dote del personal y las herramientas suficientes para seguir avanzando en este camino de la movilidad.










