Área Metro
Lunes 13 de julio de 2026 - 05:51 PM

A semanas del levantamiento de las ciclorrutas, los carriles liberados se convirtieron en ‘parqueaderos’

Tránsito anuncia cepos y comparendos de $600.000, mientras estudia un modelo en el que carros y bicicletas tendrán que compartir el mismo carril.

Operarios retiran los elementos físicos que segregaban la ciclorruta de la carrera 35, como parte de la intervención vial que se adelanta en el sector.
Operarios retiran los elementos físicos que segregaban la ciclorruta de la carrera 35, como parte de la intervención vial que se adelanta en el sector.

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Publicado por: Danilo Cárdenas

Mientras avanza el retiro de la ciclorruta de la carrera 35, en Cabecera, la Dirección de Tránsito de Bucaramanga (DTB) advirtió que el espacio recuperado no podrá convertirse en un parqueadero.

La entidad les hizo un llamado a los conductores para evitar el estacionamiento indebido sobre ese corredor y señaló que el carril no puede ser utilizado para dejar vehículos particulares o motocicletas, una conducta que, sostuvo, obstaculiza la movilidad, compromete la seguridad de los ciclistas y afecta la circulación de los demás usuarios de la vía.

El director general de la entidad, el ingeniero civil Jhair Andrés Manrique Bautista, explicó que la Secretaría de Infraestructura ejecuta una rehabilitación de la malla vial en la carrera 35 y 35A, entre calles 35 y 52, y que, de manera simultánea, la DTB adelanta un estudio para modificar la tipología de la ciclorruta. “Estamos realizando el estudio para cambiar la tipología de la ciclorruta, que permita brindarle seguridad al ciclista, pero también mejorar la movilidad en la carrera 35 en la hora pico de la noche”, indicó.

Una de las alternativas que evalúa la Administración Municipal, según ha informado Vanguardia, es convertir ese corredor en una vía ciclopreferente. En ese modelo se retiran por completo los elementos físicos de segregación, separadores, bordillos o tachas, y el carril pasa a ser compartido entre bicicletas y vehículos motorizados: los ciclistas conservan la prelación de paso y el derecho a ocupar el carril derecho, mientras los conductores deben adaptar su velocidad para compartir el espacio. Bajo ese esquema, la carrera 35 volvería a contar con dos carriles para la circulación de vehículos.

Mientras se define ese diseño, Manrique Bautista anunció operativos con inmovilizadores, conocidos como ‘cepos’, para quienes estacionen en el carril, y recordó que el comparendo por mal parqueo ronda los $600.000 y que, en caso de inmovilización, el costo puede acercarse al millón de pesos. La entidad, dijo, adelantará también campañas de socialización en el sector.

La DTB reiteró que la propuesta de nueva tipología será socializada con la ciudadanía antes de su puesta en funcionamiento.

En la carrera 35, en Cabecera, fue retirada la segregación rígida que delimitaba la ciclorruta.
En la carrera 35, en Cabecera, fue retirada la segregación rígida que delimitaba la ciclorruta.

Más que infraestructura, un cambio cultural

Para el abogado y experto en urbanismo Juan M. Álvarez Cruz, el punto central del debate no es el diseño de la infraestructura, sino las condiciones sociales en las que se implementa.

“Los bumangueses no solo no estamos preparados culturalmente para un cambio en el paradigma de la movilidad, sino que tampoco lo queremos y somos reacios a él”, afirmó, pese a las alertas que, en su criterio, genera un modelo de ciudad centrado en el automóvil: contaminación, pérdida de tiempo por el tráfico y afectaciones a la salud.

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El experto sostiene que la cicloinfraestructura no puede evaluarse como un sistema aislado, sino como parte de una estrategia de movilidad y de planificación metropolitana. Como referencia planteó la denominada ‘cultura metro’ de Medellín, que describió como el resultado de un modelo de gestión social, cultural y educativa construido alrededor del sistema de transporte masivo.

“Es un error pensar que los proyectos son solo cemento; también es necesario trabajar en su sostenibilidad social”, señaló. A su juicio, sistemas como Metrolínea, Clobi y la cicloinfraestructura requieren programas previos de cultura ciudadana para que la población se apropie de ellos. Le puede interesar: ¿Qué pasó con el Sistema Público de Bicicletas en Bucaramanga?

El reto de compartir la vía

Álvarez Cruz agregó que el corredor segregado no era utilizado únicamente por ciclistas, sino también por usuarios de patinetas eléctricas y por personas con discapacidad que, según explicó, no pueden desplazarse por unos andenes que se encuentran en mal estado.

Su advertencia es que la eliminación de los carriles exclusivos aumentará el estacionamiento sobre las vías, desincentivará el uso de la bicicleta y dificultará el tránsito de las personas en silla de ruedas por el espacio público. “La mejora en el tráfico será momentánea, pero no es sostenible”, afirmó.

El experto reconoció que hubo errores en el diseño y la planificación de la red de ciclorrutas, construida durante la administración de Rodolfo Hernández, con una inversión cercana a los $15.000 millones en unos 20 kilómetros, pero considera que su desmonte no es la salida. “Es un retroceso eliminarlas sin antes intentar y esforzarnos como sociedad en incentivar su uso”, dijo.

El director general de la DTB, Jhair Andrés Manrique Bautista, señaló que la entidad adelanta un estudio para definir la nueva tipología del corredor.
El director general de la DTB, Jhair Andrés Manrique Bautista, señaló que la entidad adelanta un estudio para definir la nueva tipología del corredor.

Un millón de vehículos de fondo

El proceso de reingeniería avanza en un escenario de crecimiento sostenido del parque automotor. De acuerdo con cifras de la Dirección de Tránsito, el área metropolitana de Bucaramanga se aproxima a los 972.114 vehículos matriculados entre Bucaramanga, Floridablanca, Girón y Piedecuesta, con un incremento promedio cercano a los 46.000 automotores por año.

En contraste, la encuesta de percepción de Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos indica que solo el 1,1 % de los ciudadanos utiliza el sistema integrado de transporte masivo Metrolínea.

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Sobre el estacionamiento en el sector, la exdirectora del Área Metropolitana de Bucaramanga, Consuelo Ordóñez, ha advertido que varias calles principales de Cabecera se convirtieron en zonas de parqueo, con segmentos viales invadidos por vehículos mal estacionados.

Ese es el escenario en el que la carrera 35 tendría de nuevo dos carriles para los vehículos: una ciudad que suma 46.000 automotores cada año y en la que apenas uno de cada cien habitantes se mueve en el sistema masivo. Para Álvarez Cruz, ahí está la pregunta que debería ordenar el debate: “La pregunta no es cómo mejoramos la movilidad de los vehículos particulares, sino cómo vamos a reducir su número”.

Publicado por: Danilo Cárdenas

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