Lo que alguna vez fue una de las principales apuestas de movilidad sostenible en Bucaramanga hoy permanece en el limbo.

Durante tres años, Bucaramanga contó con una iniciativa de micromovilidad que promovió el uso de la bicicleta para trayectos cortos. Esta alternativa sostenible, respaldada por infraestructura en ciclorrutas y recursos públicos, representaba una apuesta por la movilidad verde, al tiempo que ayudaba a aliviar el bolsillo de miles de ciudadanos y contribuía a reducir la congestión vehicular en la meseta de la ciudad.
El proyecto, denominado ClobiBGA y puesto en marcha durante la anterior administración, funcionó entre 2020 y 2023 como un sistema público de bicicletas operado por Metrolínea.
A través de una aplicación móvil, los usuarios registrados podían acceder al préstamo de bicicletas mecánicas, bicicletas asistidas y patinetas eléctricas. Los vehículos podían tomarse y devolverse en cualquiera de las 16 estaciones habilitadas en distintos puntos de la ciudad.
Las cifras evidenciaron aceptación de este tipo de transporte. De acuerdo con datos oficiales, cerca del 3 % de los usuarios se desplazan a sus lugares de trabajo en bicicleta. Además, según la Encuesta de Percepción Bucaramanga Metropolitana Cómo Vamos, este medio de transporte registra una preferencia similar a la de Metrolínea, con participaciones del 0,9 % y 1 %, respectivamente.
Mientras estuvo en funcionamiento, ClobiBGA reportó más de 283.000 viajes y cerca de 20.000 usuarios inscritos, con un promedio anual de entre 50.000 y 100.000 recorridos.
Sin embargo, en septiembre de 2023 finalizó el convenio con Clobi y desde entonces no se ha anunciado oficialmente la reactivación del servicio, pese a que el municipio aún conserva las bicicletas y parte de la infraestructura adquirida para su operación.
Durante varios meses, las estaciones permanecieron abandonadas y expuestas al deterioro. Incluso, esta redacción denunció que, un año después de la suspensión del servicio, varios de estos espacios se habían convertido en basureros y focos de contaminación. Actualmente las estaciones ya no están instaladas, pero tampoco existe rastro del sistema en las calles de la ciudad.
La expectativa de los biciusuarios por una eventual reactivación se mantuvo durante buena parte de 2024. En febrero de ese año, el entonces director de Metrolínea, Jhair Manrique, aseguró en entrevista con Vanguardia que el sistema continuaría y que incluso sería fortalecido.
Esa intención también quedó plasmada en el Plan de Desarrollo 2024-2027 del entonces alcalde Jaime Andrés Beltrán, documento que continúa vigente mientras el nuevo Plan de Desarrollo del alcalde Cristian Portilla no recibe aprobación del Concejo de Bucaramanga.
Uno de los puntos del plan establecía a “Bucaramanga como territorio de movilidad y transporte sostenible”, y dentro del documento se planteaba impulsar alternativas de transporte amigables con el medio ambiente, orientadas a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar la calidad del aire.
De manera específica, en el apartado del programa “Prestación de servicios de transporte público de pasajeros” se contemplaba la implementación de una estrategia integral de movilidad sostenible basada en un sistema de bicicletas, cuya operación estaría a cargo de Metrolínea.

No obstante, desde la gerencia de la entidad aclararon que no son los responsables de definir la política pública de micromovilidad. “Serán los municipios y el Área Metropolitana quienes definan si desean activar ese tipo de servicios. Metrolínea funciona como un gestor de dicha política pública”, afirmó su gerente, Emiro Castro.
Vanguardia consultó al jefe de Gobernanza de la Alcaldía de Bucaramanga, John Manuel Delgado, sobre la posibilidad de reactivar el sistema público de bicicletas durante la administración de Cristian Portilla. Sin embargo, el funcionario se abstuvo de responder.
¿Dónde están las bicicletas y las estaciones?
Para la puesta en marcha del sistema, la administración anterior adquirió 364 bicicletas mecánicas, además de 16 bicicletas asistidas y 16 patinetas eléctricas.
Sobre el estado actual de estos equipos, Metrolínea informó que permanecen bajo custodia. “Se encuentran en resguardo, inventariadas en registros oficiales y bajo condiciones de seguridad”, aseguró el gerente de la entidad.











