Judicial
Lunes 27 de julio de 2026 - 03:35 PM

Cuidado: no todo vale como legítima defensa; esto analizará la Fiscalía tras la muerte de un presunto ladrón en Bucaramanga

Se confirmó la muerte de Maicon Pabón Mantilla, señalado como el presunto ladrón que resultó baleado luego de, al parecer, intentar despojar de una cadena de oro.

Murió presunto ladrón que fue baleado tras intentar robar una cadena de oro en Bucaramanga
Murió presunto ladrón que fue baleado tras intentar robar una cadena de oro en Bucaramanga

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Demasiado costoso, caro, doloroso. A Maicon Pabón Mantilla se le habría extraviado la existencia en un intento de robo. Dejarse tentar por el brillo de una prenda de orto, lo condujo directo al cementerio porque el propietario de aquella joya no se habrá dejado timar tan fácil. No tuvo miedo, tampoco se quedó desconsolado por la acción delictiva en su contra. Disparó.

El brillo de aquella cadena que deslumbró a Pabón Mantilla duró poco. Se atrevió, lo intentó y fue baleado. El episodio habría quedado de manera inicial en un intento de hurto y un lesionado por ese acto.

Pues no pasaron 24 horas para el fallecimiento de Maicon Pabón, a quien las autoridades señalaron como el presunto responsable de un intento de hurto que lo dejó tiroteado.

Fue la tarde del sábado sobre la carrera 18, entre calles 17 y 18, uno de los corredores comerciales concurridos de la ciudad. Entre compradores, vendedores ambulantes y comerciantes, un forcejeo cambió por instantes el panorama, hasta que se escucharon detonaciones.

Después dijeron que un ciudadano que se encontraba en un establecimiento comercial fue abordado por un hombre que, presuntamente, intentó despojarlo de una cadena de oro. Lo que siguió fue un corto estropicio y una sarta de tiros.

Los investigadores que llegaron a local, recabaron con la víctima del supuesto asalto que habría sacado un arma de fuego y disparado contra quien intentaba arrebatarle la joya.

Maicon cayó sobre el asfalto mientras el desconcierto se apoderaba de quienes presenciaron todo aquello. Algunos buscaron protegerse; otros llamaron a la línea de emergencias 123. Minutos después, una ambulancia arribó y trasladó a Pabón Mantilla al Hospital Universitario de Santander, HUS. Pero fue en vano.

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Los médicos lucharon por salvarle la vida, pero los proyectiles habían dictaminado ‘la pena’: muerte. Le sugiero leer: Murió presunto ladrón que fue baleado tras intentar robar una cadena de oro en Bucaramanga

Entonces el hecho tomó un nuevo rumbo. Funcionarios de criminalística realizaron la inspección técnica del cadáver y comenzaron la reconstrucción de los sucesos a partir de las evidencias.

Ahora, la atención de los investigadores se concentra en determinar si la persona que accionó el arma actuó dentro de los límites de la legítima defensa. También deben establecer si el arma de fuego contaba con los permisos exigidos por la ley y reconstruir, segundo a segundo, cómo ocurrió el enfrentamiento.

Para ello, la escena fue acordonada mientras expertos recopilaban vainillas, registros de cámaras de seguridad y los testimonios de comerciantes y transeúntes que presenciaron el episodio. Cada imagen y cada relato serán determinantes para establecer las responsabilidades.

En el centro de Bucaramanga, donde miles de personas cruzan a diario en busca de trabajo o de un negocio, la vida volvió a su ritmo habitual apenas unas horas después. Pero sobre el pavimento quedó la historia de un hombre cuya existencia terminó en un instante, alrededor de una cadena de oro, unos disparos y una decisión que ahora deberá ser analizada por la justicia.

Tendrá que probar la legítima defensa

La legítima defensa es una norma legal que exime de castigo a una persona por lastimar o matar a un agresor al proteger su vida, la de otros o sus bienes. Para que sea válida, se deben cumplir tres reglas básicas: una agresión injusta y actual, la necesidad de la defensa y una respuesta racional o proporcional al ataque, es decir que en realidad la proporción de la ación esté a corde con el riesgo, para el caso, si el presunto ladrón llevaba un arma de fuego, si la usó, amenazó o causó una lesión a la víctima.

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Qué analizan las autoridades. En este caso, los argumentos de defensa del ciudadano tendrán que precisar que se ‘defendió’, revisar si el ataque fue injusto y/o real. Que el peligro fue inmediato o pasó en ese mismo momento. No vale si el ataque ya pasó o es fue un invento.

Pero además demostrar que no había otra forma de frenar al agresor o pedir ayuda a la autoridad a tiempo.

Y finalmente, deben verificar que la fuerza usada fue la ‘justa’ para frenar el peligro. No se puede actuar por venganza ni continuar el daño una vez que el peligro terminó.

En el ordenamiento jurídico penal explica la legítima defensa en el artículo 32, numeral 6º, del Código Penal (L. 599/00), que dispone: “No habrá lugar a responsabilidad penal cuando (…) se obre por la necesidad de defender un derecho propio o ajeno contra injusta agresión actual o inminente, siempre que la defensa sea proporcionada a la agresión. Se presume la legítima defensa en quien rechaza al extraño que, indebidamente, intente penetrar o haya penetrado a su habitación o dependencias inmediatas”.

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