Este 11 de septiembre de 2026 se cumplen 25 años de los atentados del 11-S, que dejaron 2.977 muertos y transformaron la política, la seguridad y las relaciones internacionales.

Publicado por: Redacción Mundo
Este 11 de septiembre de 2026 se cumplen 25 años de los atentados terroristas perpetrados por Al Qaeda contra las Torres Gemelas del World Trade Center y el Pentágono, además del cuarto avión secuestrado que se estrelló en Pensilvania.
Los ataques, ocurridos en apenas 90 minutos, dejaron 2.977 víctimas mortales y marcaron un antes y un después en la historia contemporánea.
#Mundo 🇺🇸✨ Las Torres Gemelas volvieron a iluminar el cielo de Nueva York por unos minutos, en un espectáculo de luces realizado en vísperas del 25.º aniversario de los ataques del 11 de septiembre.
— Vanguardia (@vanguardiacom) September 11, 2026
El homenaje evocó la imagen de las desaparecidas torres, a pocas horas de una…
25 años del 11-S: el atentado que cambió el mundo
Los atentados comenzaron a las 8:46 de la mañana, hora local, cuando el primer avión impactó contra una de las Torres Gemelas. Minutos después, un segundo avión golpeó la otra torre, mientras un tercer aparato se estrellaba contra el Pentágono. El cuarto avión terminó estrellándose en Pensilvania después de que sus pasajeros intentaran recuperar el control de la aeronave. Se recomienda: Tania Head, la española que fingió ser superviviente del 11-S: su historia en un documental
Las imágenes de las torres en llamas y su posterior colapso fueron transmitidas en directo a millones de personas alrededor del mundo. Estados Unidos, considerado entonces la principal potencia mundial tras el final de la Guerra Fría, sufrió uno de los ataques más devastadores de su historia.

La respuesta de Estados Unidos tras el 11-S
Tres semanas después de los atentados comenzó la denominada “guerra contra el terrorismo”, impulsada por el entonces presidente estadounidense George W. Bush. La primera gran operación militar tuvo como escenario Afganistán, con el objetivo de acabar con Al Qaeda y expulsar del poder al régimen talibán. Además: A 24 años de los atentados del 11-S: persiste el misterio del “hombre que cae”
En marzo de 2003, Estados Unidos y sus aliados invadieron Irak bajo el argumento de que el régimen de Sadam Husein poseía armas de destrucción masiva.

Estas armas nunca fueron encontradas, lo que posteriormente convirtió aquella justificación en uno de los episodios más controvertidos de la política exterior estadounidense. Le sugiero leer: ¿Quiénes eran los 19 terroristas de Al Qaeda que secuestraron los cuatro aviones el 11 de septiembre de 2001?
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La respuesta militar también estuvo acompañada de graves cuestionamientos por el tratamiento de prisioneros en lugares como Abú Ghraib y Guantánamo, además de denuncias de tortura y vulneraciones de derechos humanos.

Un conflicto que se extendió durante décadas: secuelas de atentados en EE.UU.
Los efectos del 11-S trascendieron las operaciones militares iniciales. Las guerras de Afganistán e Iraq se prolongaron durante años y estuvieron acompañadas por la expansión de diferentes grupos armados. Le puede interesar: 11 de septiembre: 24 años del atentado a las Torres Gemelas, la tragedia que cambió al mundo
En 2011, la muerte de Osama bin Laden, líder de Al Qaeda, durante una operación estadounidense en Pakistán, representó uno de los principales golpes contra la organización terrorista. Sin embargo, no significó el final de los conflictos relacionados con el extremismo islamista.
El regreso de los talibanes al poder en Afganistán en 2021 volvió a poner de manifiesto la dificultad de Estados Unidos para alcanzar los objetivos planteados al comienzo de la intervención militar.

El enorme costo de la “guerra contra el terrorismo” tras 11-S
Según las estimaciones citadas por el Proyecto Costes de Guerra de la Universidad Brown, las guerras y operaciones relacionadas con la respuesta al terrorismo tras el 11-S han supuesto un costo de varios billones de dólares y han dejado millones de víctimas de manera directa e indirecta. Tenga en cuenta: Los recuerdos de una pesadilla para un rescatista colombiano del 11-S en EE.UU.
El impacto también alcanzó a miles de personas que participaron en las labores de rescate y atención posteriores a los atentados. Diversas enfermedades físicas y problemas de salud mental asociados con la exposición a los ataques y sus consecuencias han provocado nuevas víctimas durante las décadas posteriores.
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Un mundo diferente después del 11-S
Los atentados también transformaron la vida cotidiana. Los controles de seguridad en aeropuertos se hicieron más estrictos, aumentaron los sistemas de vigilancia y los gobiernos ampliaron sus mecanismos para combatir posibles amenazas terroristas.
Al mismo tiempo, el miedo al terrorismo alimentó un aumento del sentimiento antimusulmán en distintos sectores de Occidente y modificó la percepción social sobre la seguridad, la inmigración y el extremismo. Se recomienda: EE. UU. anula acuerdo de culpabilidad del ‘cerebro’ de los atentados del 11-S tras críticas
La tecnología militar también cambió. Los aviones no tripulados o drones adquirieron un papel cada vez más importante en las operaciones contra grupos armados, mientras la vigilancia digital se convirtió en uno de los grandes debates derivados de las políticas de seguridad posteriores al 11-S.

25 años después, el recuerdo de ataques terroristas del 11-S permanece
Un cuarto de siglo después, el 11-S continúa siendo uno de los acontecimientos que mejor explican la evolución política y militar del siglo XXI. Para quienes vivieron aquel día, las imágenes permanecen como un recuerdo imborrable; para las nuevas generaciones, los atentados forman parte de una historia que conocen principalmente a través de fotografías, videos y testimonios. Lea: 2.977 drones recrearon las Torres Gemelas en Nueva York por las víctimas del 11-S
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El aniversario número 25 vuelve a poner en el centro de la memoria a las 2.977 personas que murieron el 11 de septiembre de 2001, pero también abre el debate sobre las profundas consecuencias que aquel ataque tuvo en Estados Unidos y en el resto del mundo.
Dos décadas y media después, el 11-S no solo permanece como símbolo de una tragedia, sino también como el punto de partida de una nueva era marcada por las guerras, la lucha contra el terrorismo, la vigilancia y la transformación del orden internacional.















