Este año han acudido a 31 emergencias falsas.

Publicado por: José Luis Pineda
Cada vez que el Cuerpo Oficial de Bomberos de Bucaramanga recibe una llamada de emergencia, sus hombres se alistan al instante con 40 kilos de indumentaria y equipos. Además se despachan entre dos y cinco máquinas contraincendios.
Este eficaz sistema de respuesta permitió controlar de forma oportuna 2.229 emergencias durante 2018, y 516 en lo corrido de 2019 (cifra con corte al pasado 12 de marzo).
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A pesar de la importante labor que cumplen y del gran número de eventos que deben atender cada semana (cerca de 50), existen ciudadanos irresponsables e imprudentes que con frecuencia emiten llamadas ficticias y de broma.
Voceros del Cuerpo de Bomberos Bucaramanga asegura que cada cinco minutos recibe llamadas de burla. Asimismo, cada dos días la comunidad le reporta a dicho organismo una falsa alarma.
Además de los costos económicos que innecesariamente se generan y del desgaste físico que este tipo de situaciones ocasiona en los rescatistas, tal proceder inadecuado de la ciudadanía también interfiere en la atención de emergencias reales.
Unas 200 por año
Tan solo el año pasado, en cerca de 200 ocasiones dicho cuerpo de rescate dispuso sus unidades y maquinaria para la atención de falsas alarmas. En 2019, hasta el pasado 12 de marzo, iban contabilizadas 31 emergencias ficticias reportadas por la comunidad.
“En la mayoría de veces se trata personas que llaman a molestar. Casi todas estas falsas alarmas nos llegan a través de la línea de emergencias 119”, informó Williams Domínguez Serrano, capitán del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bucaramanga.
Este socorrista también indicó que, en algunos casos, las falsas alarmas se generan a raíz de confusiones por parte de la comunidad.
Según Domínguez Serrano, “hemos atendido situaciones en las que nos llamaron por la supuesta presencia de humo en un inmueble, pero cuando llegamos hasta el lugar constatamos que se trata de tareas de fumigación”.
“También se han atendido casos en los que la comunidad cree que es humo, pero resulta que es una persona enferma que se está realizando nebulizaciones”, explicó el rescatista.
Se generan graves retrasos
Cada vez que se atiende una falsa alarma, se estima que los bomberos pierden entre 15 y 20 minutos. Esta pérdida de tiempo perjudica seriamente la capacidad de respuesta para atender una verdadera emergencia.
“Dependiendo de la emergencia reportada, se coordina y se despliega el operativo. Normalmente, para atender y controlar eficazmente un incendio en una vivienda o en un vehículo, se despachan dos máquinas y entre seis u ocho bomberos”, precisó Domínguez Serrano.
“Aumentaron las llamadas de broma”
El Capitán de Bomberos Bucaramanga dio a conocer que, todos los días, tal organismo de socorro recibe numerosas llamadas de broma por parte de la ciudadanía.
Dicho socorrista aseguró que, desde las recientes críticas que el alcalde Rodolfo Hernández lanzó contra el referido cuerpo bomberil, los mensajes de burla se incrementaron.
Domínguez Serrano afirmó que “cada cinco minutos alguien nos llama a tomar del pelo. También recibimos llamadas por parte de niños, que tienen un teléfono a la mano y no saben cómo usarlo”.
“A raíz del comentario del Alcalde, las llamadas de burla han incrementado. Ahora nos llama cualquier cantidad de personas inescrupulosas, solamente para insultarnos”, agregó el bombero.
El Jefe de Operaciones de Bomberos Bucaramanga acudió a la buena voluntad y a la solidaridad de los bumangueses, para “solicitar que por favor nos colaboren en nuestra labor y eviten hacer llamados innecesarios”.
“A quienes tengan niños pequeños les pedimos que por favor no les dejen los celulares ni teléfonos. El tiempo que perdemos con una falsa alarma podría llegarnos a faltar para salvar vidas”, señaló este socorrista.
¿Sabe cuánto pagaría por una multa?
El Código de Policía estableció un castigo contra el mal uso de las líneas de emergencia, con una multa que actualmente asciende a los $883.323.
Según el Numeral 7 del Artículo 35 de tal normativa, “utilizar inadecuadamente el sistema de número único de seguridad y emergencia”, acarrea una sanción económica de 32 salarios mínimos diarios legales vigentes.
Dicho aparte del Código de Policía también advierte que la multa “se cargará a la factura de cobro del servicio de la línea telefónica, de donde se generó la llamada”.
El año pasado se registró la primera sanción en el país, contra alguien que infringió dicha normativa policial. A inicios de junio anterior, una familia caleña fue multada tras comprobarse que desde su domicilio habían salido, por lo menos, cien llamadas de burla al 123.
Las autoridades pudieron establecer que quien hacía tales llamados era una menor de apenas siete edad, quien tenía acceso sin control a un teléfono.
Es este caso, los padres de la niña tuvieron que asumir la sanción impuesta por la Policía. Es preciso informar que, en situaciones en las que los menores de edad infringen el Código de Policía, sus padres o tutores son quienes reciben y asumen las multas que se imparten.















