La Casa del Consumidor, situada en la carrera 15 No. 31-59, sancionará a quienes cobren más de la cuenta.

Publicado por: Euclides Kilô Ardila
Para nadie es un secreto que, durante la pandemia, en muchos establecimientos se empezó a especular con los precios de los elementos de consumo, incluyendo alimentos, artículos de primera necesidad, insumos médicos y medicamentos.
El tema fue tan grave que la propia Fiscalía alertó a la ciudadanía para que estuviera presta a denunciar estos hechos que, como era de esperarse, hicieron más traumático el difícil tiempo vivido por el COVID-19.
Así las cosas, según las estadísticas, en Bucaramanga se protocolizaron entre 50 y 60 denuncias diarias, vía virtual, las cuales dieron cuenta de estos abusos.
Y a pesar de que es evidente que los tiempos difíciles de la emergencia sanitaria en cierta medida han menguado y la época del aislamiento preventivo no es la misma, la especulación no para en Bucaramanga.
Por tal motivo, la Casa del Consumidor, situada en la carrera 15 No. 31-59, en Centro Comercial Feghali, advirtió que castigará a aquellos comerciantes que se aprovechen de las alzas exageradas en los precios.
En palabras de Tatiana Monsalve, coordinadora de las inspecciones de Policía del Municipio, “los establecimientos en Bucaramanga deben, desde ahora, informar los precios a los consumidores por medio de una lista de precios o en las cartas físicas, indicando el valor en pesos colombianos”. Y fue más allá reiterando incluso que “no será suficiente con el uso de medios tecnológicos”.

Por intermedio del equipo de Protección al Consumidor de la Secretaría del Interior, adscrita al Municipio, se lideran acciones pedagógicas y de control en bares, restaurantes y centros de acopio sobre las nuevas directrices que, en el papel, ya están rigiendo. Sin embargo, las sanciones a los infractores se recrudecerán a partir del 5 de noviembre próximo.
Vale señalar que tales medidas quedaron establecidas en una circular única, emitida por la Superintendencia de Industria y Comercio, SIC, frente a la lista de precios y la voluntariedad de la propina.
“Tal misiva indica que estos establecimientos deben tener una carta física, ya no es válido código QR. La carta física debe expresar el precio de sus productos pesos colombianos, no simplificados (20k ni $20)”, explicó Monsalve.
Cabe destacar que las cartas con código QR y otros medios tecnológicos se habían impuesto durante la pandemia por COVID-19, ahora este medio será opcional.
Los comercios que no cumplan con la medida deberán aplicar los ajustes. De ser reiterado el in cumpliendo en una segunda visita, se procederá a abrir un proceso que podrá culminar en la imposición de una multa de hasta 100 salarios mínimos mensuales legales vigentes.
En el documento en mención, la SIC también estableció que los restaurantes no podrán cobrar obligatoriamente a sus clientes ese servicio: “será de carácter voluntario y usted decidirá el valor que desea dar. Los establecimientos deben consultar al consumidor si desea aportar la propina, el valor de esta propina: del 10% o inferior, nunca superior a este monto”, agregó la funcionaria.










