Los vecinos alertan sobre el óxido del parque infantil, así como del gimnasio al aire libre. También denuncian la presencia de personas que consumen drogas alucinógenas, además de que los habitantes de calle también pernoctan allí.

Lo que alguna vez fue un símbolo de memoria histórica y encuentro ciudadano, hoy es motivo de preocupación. Hablamos del Parque de las Tres B, situado en la cuña de entrada del barrio San Miguel de Bucaramanga, frente a la también abandonada estación del Metrolínea de la Diagonal 15.
Los vecinos del popular sector denunciaron públicamente el lamentable estado de este tradicional espacio, que lleva el nombre de Burro, Barril y Bobito, en alusión al curioso sistema de acueducto que abasteció a Bucaramanga en el pasado.

A través de una misiva enviada a la sección del Defensor de la Comunidad de Vanguardia, residentes del sector expresaron su descontento por la creciente degradación del parque, donde actualmente es común encontrar acumulación de basura, consumo de sustancias psicoactivas y la presencia permanente de habitantes en situación calle.
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“Este lugar ha dejado de ser un espacio seguro para los niños y familias. En las noches se convierte en tierra de nadie, a pesar de la inversión que se hizo en la administración pasada”, señaló Luisa Gómez, vecina del sector.
La comunidad denuncia que los recursos invertidos en la modernización del sistema de alumbrado público -una obra que incluyó la renovación de toda la red eléctrica del parque- se perdieron por falta de seguimiento y mantenimiento. Las luminarias que en su momento prometieron mayor seguridad, hoy están apagadas o vandalizadas.
“El Parque de las Tres B fue restaurado con una millonaria inversión, pero hoy está a oscuras, abandonado y en condiciones deplorables. Es un reflejo del olvido institucional”, agregaron los firmantes de la carta.

También hacen énfasis en cómo el óxido se apoderó de los aparatos del gimnasio al aire libre y las atracciones infantiles: “hacer ejercicio allí es un peligro para cualquier deportista y para los niños la zona también representa un grave riesgo”.
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Los vecinos solicitan una intervención urgente de la Alcaldía de Bucaramanga y la Policía Metropolitana para recuperar el espacio, reforzar la seguridad, reparar los equipos de deportes, así como sus bancas, y garantizar que el parque vuelva a ser un punto de encuentro digno, seguro y limpio.

El Parque de las Tres B no solo es un espacio público, sino un vestigio de la historia bumanguesa, en donde “el burro, el barril y el bobito” recuerdan la forma artesanal con que se llevaba el agua a las casas en los primeros años de la Bucaramanga. Hoy, claman sus vecinos, merece algo más que el abandono.

Nota de la Redacción: Si tiene inquietudes de la ciudad o necesita solucionar problemas que afecten al barrio o a la comuna en donde usted vive, denúncielos a través de la columna del ‘Defensor de la Comunidad’, de Vanguardia.com, por intermedio del siguiente correo electrónico: eardila@vanguardia.com

















