Hasta avanzadas horas de la noche de ayer se ultimaban detalles de la confección del tricolor. Esta es la historia:

Ayer, en un hermoso acto de unión y tradición, los bumangueses confeccionamos con dedicación y cariño la bandera de Colombia, como si entre máquinas de coser, hilos y agujas, cada puntada fuera un latido del corazón.
Con manos hábiles y el pecho lleno de orgullo, nos congregamos para exaltar un símbolo que representa la historia, la esperanza y la identidad de nuestra Nación.
La labor fue un verdadero homenaje a la patria, donde cada hilo entrelazado reflejaba el amor por Colombia y el compromiso de todos nosotros con la tierra, los principios y los valores.
La jornada, llena de color y significado, fue una muestra de la creatividad y la pasión que nos caracteriza.

Cada puntada fue un verso en un poema dedicado a la libertad, a la historia, al tesón y al empuje, entre otras cosas, porque la bandera cobró vida en las manos de quienes trabajamos con esmero y devoción.
Al terminar, la imagen de colores amarillo, azul y rojo se convirtió en un recordatorio de que, juntos, con esfuerzo y empeño, podemos seguir construyendo un país lleno de esperanza y orgullo.
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A propósito de la conmemoración de la Batalla de Boyacá, que se cumple hoy, “con esta iniciativa demostramos que podemos construir un país más fuerte”, dijo Alfonso Becerra, coordinador de la actividad, la cual estuvo a cargo del Instituto Municipal de Cultura y Turismo, Imct.
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La cita se cumplió en la Biblioteca Pública Gabriel Turbay, donde una buena cantidad de ciudadanos participó con un desbordante entusiasmo.

A cada uno de ellos se le entregó un pedazo de tela de 50 centímetros, junto con una aguja e hilo. Además, todos recibimos algunas instrucciones sencillas para que pudiéramos tejer la parte que nos correspondía.
Lo más importante, según los organizadores, era tener actitud de fe por Colombia. No importaba si nunca antes se había tejido; lo que valió fue la voluntad de unirnos en un acto que retrató nuestra identidad y compromiso con un mejor país. El mensaje fue claro: ¡Vivimos orgullosos de la tricolor!















