La calle 15 de este sector de la Comuna Norte de Bucaramanga está inestable desde hace dos meses.

Una seria emergencia mantiene en alerta al vecindario de Villa Helena, al norte de Bucaramanga, donde una peligrosa filtración de agua tiene inundada la calle 15 del sector y ha puesto en riesgo, según reportan los residentes, al menos 20 viviendas.
La situación, que comenzó hace aproximadamente dos meses, no ha sido atendida de manera definitiva por las autoridades competentes, lo que incrementa la preocupación entre los allí residentes.

De acuerdo con los habitantes del barrio, el agua no solo corre constantemente por la vía, sino que empezó a filtrarse hacia el interior de varias viviendas, generando daños estructurales, humedad permanente y el deterioro acelerado de muros y pisos: “El agua entra por debajo de las casas como si viniera de un manantial oculto”, aseguró Carlos Moreno, un residente que teme por la estabilidad de su hogar.
Ante la falta de respuesta oficial, algunos vecinos decidieron organizarse para aplicar correctivos temporales por su cuenta. Han intentado canalizar el flujo, sellar grietas y abrir desagües improvisados, pero reconocen que estas acciones no son suficientes para contener una filtración de tal magnitud. “Hacemos lo que podemos, pero esto necesita una intervención técnica seria”, expresó otro de los afectados.

Por esta razón, los residentes solicitan una inspección técnica por parte de las entidades de servicios públicos, así como de la Oficina de Gestión del Riesgo y la Secretaría de Infraestructura Local.
Temen que la filtración esté relacionada con movimientos de tierra o daños ocultos en la red de agua potable o alcantarillado, lo cual podría agravar la situación de manera súbita.
Algo de historia

El barrio Villa Helena fue construido a mediados de los años 80 en un área catalogada desde entonces como zona de riesgo. El sector, que nació con el programa de Casas Sin Cuota Inicial, es atravesado por una falla geológica activa que, según explican los vecinos, ha provocado durante décadas filtraciones, grietas y deslizamientos de consideración.
Los habitantes recuerdan que, en el pasado, los movimientos de tierra fueron tan severos que se registraron derrumbes que afectaron directamente varias manzanas. Este historial de inestabilidad hace que la actual filtración de agua sea vista no solo como una molestia, sino como una amenaza real para la seguridad de decenas de familias.
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De hecho, años atrás, y gracias a una acción popular, interpuesta por los mismos afectados, fue necesario reubicar al menos 100 predios del sector. La medida fue ordenada por un juez tras comprobarse que el terreno no reunía condiciones de seguridad para la vivienda permanente.

Hoy, los habitantes temen que la historia se repita. Algunos afirman que las grietas en los pisos y paredes han aumentado desde que comenzó la filtración, lo que sugiere que la humedad está desestabilizando el suelo superficial. Otros han notado hundimientos leves en patios y garajes.
Mientras tanto, el agua continúa fluyendo día y noche, sin que nadie haya determinado aún su origen. La comunidad sospecha que puede tratarse de una ruptura profunda en una tubería matriz o de una emanación natural agravada por la falla geológica, pero insisten en que solo un estudio técnico podrá aclararlo.
Entre tanto, los damnificados solicitan atención inmediata. Exigen la presencia en el sitio de personal especializado, la evaluación de las viviendas en riesgo y un plan de acción que permita mitigar el daño antes de que ocurra una tragedia mayor. “No queremos esperar a que una casa se hunda o que haya un derrumbe para que las autoridades reaccionen”, concluyó uno de los denunciantes.
















