De cara a la Semana Santa que se aproxima, autoridades como la Cdmb, en Santander, dejaron en claro que se mantiene la prohibición en el comercio de especies vegetales en riesgo, como la Palma de Cera.

En Santander, así como en el resto del territorio nacional, las autoridades mantienen la prohibición en la venta de especies vegetales en veda, como el caso de la Palma de Cera, ejemplar que pese a las campañas ambientales aún suele usarse en la conmemoración de la Semana Santa.
Teniendo en cuenta esta temporada religiosa que se aproxima, autoridades como la Corporación Para la Defensa de la Meseta de Bucaramanga, Cdmb, intensificaron desde comienzos de febrero los operativos de vigilancia y control contra el tráfico y comercio de este tipo de especies.
“Ni durante la Semana Santa ni en cualquier otro día del año está permitida la comercialización de las especies vegetales en veda. Es importante aclarar que se mantiene la prohibición en el territorio nacional de extraer, comercializar o vender especies vegetales en veda, utilizadas tradicionalmente durante las festividades religiosas”, informó la Cdmb. Lea también:
En 2026 la Semana Mayor se conmemora entre el 29 de marzo y el 5 de abril próximos. En espacios públicos, así como en los principales corredores viales del departamento, se despliegan acciones adicionales por parte de las autoridades. Le sugerimos:

Controles ambientales de cara a la Semana Santa en Santander
Carlos Bonces Zafra, funcionario de la Cdmb, señaló que “nuestro compromiso esta Semana Santa será el de proteger la naturaleza. Por esto invitamos a respetar al medio ambiente. Toda la vegetación, como plantas y árboles, que están catalogados en veda, están restringidos para su comercialización, para su aprovechamiento ya sea temporal o definitivo. Esto nos permite preservarlas. Por esto la Palma de Cera, nuestro árbol nacional, es una especie en veda. Se prohíbe su comercialización”.
De acuerdo con lo contemplado en normativas como la Ley 1333 de 2009, comercializar especies en veda se castiga con sanciones económicas que pueden ascender hasta los 5.000 salarios mínimos mensuales vigentes.
Además del riesgo de extensión, el uso indiscriminado de estas especies vegetales también origina graves repercusiones en la fauna silvestre, ya que muchos de estos árboles forman parte de su ecosistema.
“Roble, Caracolí, Zamia y Palma de Cera son algunas de las especies amenazadas. Esta última, por ejemplo, con una característica muy especial: fue declarada árbol nacional y símbolo patrio de Colombia. Su nombre científico es Ceroxylon quindiuense y sirve de hogar para el Loro Orejiamarillo”, resaltó la Cdmb.











