En esta y otras dos instituciones oficiales de la ciudad que han pedido intervención por años, inician los trabajos. Aquí le contamos.

Las voces de representantes escolares, estudiantes, padres de familia y docentes fueron escuchadas. Después de años de solicitar intervenciones a colegios en Bucaramanga, por fallas estructurales y adecuaciones en sus espacios para recibir clases, se han ido iniciando las obras para mejorar estas instituciones.
Son tres colegios oficiales muy importantes para la ciudad, los que recibirán inversión en este 2026, para las intervenciones locativas.
En los últimos la Alcaldía de Bucaramanga dio inicio al contrato de obra, que está financiado con el empréstito del convenio con Findeter, mediante el cual, se realiza la intervención del Colegio Santander.
Esta institución educativa, emblemática de la ciudad, contará con una inversión de cerca de $4 mil millones, con los cuales se realizarán diferentes adecuaciones al plantel.
Según lo reportado por las autoridades algunas de estas obras serán la mejora de las cubiertas, y la intervención de las tres canchas múltiples con las que cuenta el colegio.
Además, con estos recursos también se adelantarán adecuaciones en el auditorio y el coliseo, espacios que son usados por el alumnado para actividades de índole académico así como culturales y deportivas.
“Se intervienen espacios fundamentales para el desarrollo deportivo y recreativo de los estudiantes”, señaló Carlos Javier Méndez, subsecretario de Infraestructura de la Alcaldía de Bucaramanga.
De acuerdo con lo reportado por las autoridades, dicha intervención contempla una ejecución de obras en el Colegio Santander de por lo menos seis meses.
Publicidad
Le puede interesar: Se reiniciarán obras inconclusas en el colegio Tecnológico de Bucaramanga
Las obras en el Dámaso Zapata
La Alcaldía y Findeter realizaron una visita al plantel para detallar los avances del inicio de este convenio, que también contempla la intervención en otras instituciones importantes de la ciudad.
El Dámaso Zapata, ubicado en la Comuna 1, es otra de las instituciones que recibe inversión para mejorar sus espacios y terminar obras inconclusas.
Cabe recordar que esta institución, el ‘Tecnológico’, ya contaba con una promesa de intervención en obras que vienen programadas desde el 2023, pero que nunca ocurrieron.
A raíz de esto, le demolieron los talleres de electricidad, emprendimiento, carpintería, el auditorio mayor y la cancha múltiple, desde ese entonces tanto la sede A como la C, tenían problemas con aulas fuera de servicio, escombros en espacios abiertos, paredes con problemas estructurales y traslados de estudiantes.
De hecho, el año anterior habían trasladado a 300 estudiantes del Dámaso Zapata a otra sede por las fallas estructurales que presentaba el plantel.
En el caso de estas obras que el alcalde de Bucaramanga, Cristian Portilla anunció que ya se reiniciaban, se contempla la construcción de dos edificios, incluyendo el aula máxima del Tecnológico, un auditorio que en su momento fue demolido por las obras que se realizarían.
Publicidad

Las obras en el Inem
Otra institución con historia en la ciudad es el Inem Custodio García Rovira, un espacio que por años ha presentado una problemática por espacios adecuados que permitan atender con comodidad a la demanda de estudiantes que pasan por sus aulas.
En este sentido, en este colegio se requieren mejoras de las instalaciones, así como la construcción de salones y talleres especializados que permitan a los alumnos continuar con sus procesos de formación en condiciones dignas y seguras.
¿De dónde provienen los recursos?
En 2023, fue muy sonado un empréstito que realizó la Alcaldía de Bucaramanga, en cabeza del entonces Alcalde Juan Carlos Cárdenas, por valor de $80 mil millones, con el que se pretendían remodelar las instituciones educativas en mención.
Aunque el empréstito fue aprobado por el Concejo de Bucaramanga, y los recursos fueron girados a la Alcaldía, pasaron los meses y no se vieron las obras prometidas.
Publicidad
Entre 2024 y 2025 hubo polémica por la licitación para las obras. En el caso del Dámaso Zapata específicamente porque el proyecto no contemplaba las obras que habían prometido a los estudiantes y no respondían a las necesidades del cuerpo estudiantil.
De esta manera, hasta la fecha solo se contaba con estudios y diseños, pero nada de ejecución.
















