Madre de Girón denuncia que la EPS Sanitas quiere trasladar las terapias de sus gemelos con autismo a otra IPS, tras cuatro años de tratamiento en Neuroavanzar.

Publicado por: Danilo Cárdenas
Katherine González Ortiz, madre de dos gemelos de 6 años con trastorno del espectro autista, denunció que la EPS Sanitas pretende trasladar parte de las terapias de neurodesarrollo de sus hijos a otro prestador, a pesar de que los niños llevan cuatro años en tratamiento en la IPS Neuroavanzar. Según su relato, mientras se resuelve la situación, los menores se encuentran actualmente sin esas terapias.
De acuerdo con la madre, sus hijos reciben cinco terapias en total. La EPS habría decidido que dos de ellas pasen a un nuevo prestador, la sede de Fisical en el barrio San Francisco, mientras que las otras tres seguirían en Neuroavanzar.
“Cambiar de prestador implica comenzar de cero y eso les va a afectar, los va a echar para atrás”, afirmó González, quien vive en Girón y asegura que dividir las terapias entre dos sedes la obligaría a pagar cuatro transportes distintos. “Me queda muy difícil”, dijo.
Cuatro PQR y tres derechos de petición
La madre aseguró que ha radicado cuatro PQR y derechos de petición ante Sanitas y que en todos los casos ha recibido la misma respuesta: que las terapias deben prestarse en la nueva sede por zonificación.
Para González, ese argumento no tiene sentido. “Si fuera por zonificación, sería en Girón, porque yo vivo en Girón”, explicó.
Según su versión, en la última ocasión la EPS le habría dicho que Neuroavanzar tenía sobrepoblación y no contaba con cupos. Sin embargo, al consultar directamente en la IPS, la directora le habría asegurado lo contrario. “Me dijo: ‘Acá hay cupos, cómo se le ocurre, y más para sus hijos, que llevan acá cuatro años’”, relató.
Vanguardia conoció una certificación expedida el 2 de octubre de 2026 por el área administrativa de Neuroavanzar, en la que la IPS hace constar que cuenta con servicios contratados y habilitados para atender a afiliados de Sanitas.
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Entre esos servicios figuran terapia ocupacional, fonoaudiología, fisioterapia, psicología, terapia ABA, rehabilitación cognitiva, terapia miofuncional de la deglución, hidroterapia e integración sensorial.
“Estoy cansada de pasar acá en Sanitas PQR, derechos de petición. Acá hasta me distinguen, porque siempre termino en discusiones y nada que me solucionan”, agregó.
La continuidad, clave en el tratamiento
Los gemelos comenzaron su proceso en Neuroavanzar a los 2 años, tras ser diagnosticados. “Ahí han llevado siempre las terapias desde cero. Cambiar de prestador solo por dos terapias sería empezar otra vez”, sostuvo la madre.
La importancia de no interrumpir estos procesos ya había sido advertida en este diario por Óscar Peñuela, médico neuropediatra del Hospital Internacional de Colombia, quien explicó que los avances en pacientes con autismo dependen de la continuidad del proceso terapéutico y que, con frecuencia, esta se pierde cuando terminan los convenios entre EPS e IPS.
El caso de esta familia no es aislado. Como lo reportó Vanguardia a comienzos de octubre, por lo menos dos veces este año más de 500 niños y niñas con autismo y otras condiciones del neurodesarrollo han tenido dificultades para acceder de manera continua a sus terapias en Bucaramanga y el área metropolitana. González, además, aseguró que cada mes debía gestionar de nuevo la asignación de las terapias y que llevaba un año esperando una cita con neuropediatría.
La denuncia coincide con el plantón que padres de familia convocaron para las 7:00 a. m. de este jueves frente a la oficina administrativa de Sanitas, en la calle 54 n.º 31-151, en Cabecera, bajo la consigna de que la EPS estaría afectando la salud mental de madres y padres. Vanguardia consultó a la EPS Sanitas, desde donde señalaron que tratarían de ayudar con el caso.
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“Estar uno toda hora en la EPS peleando”
Para González, la carga no es solo económica. “Es tan agotador para uno como madre tener hijos con autismo. A mí Dios me envió dos. Y estar uno acá toda hora en la EPS peleando, rogándoles por las terapias, eso es superagotador”, dijo.
La madre aclaró que no se opone a que la EPS asigne otros prestadores a los niños que apenas empiezan su proceso. “Para los niños nuevos que hasta ahora están siendo diagnosticados, listo, que los envíen a un prestador diferente. Pero los míos, que ya llevan cuatro años allá, es indispensable que sigan en Neuroavanzar para que sigan su desarrollo como va”, concluyó.














