Concejales de Bucaramanga alistan sus propuestas sobre las restricciones que se fijarían contra el consumo de sustancias psicoactivas en parques y escenarios públicos. Vanguardia conoció algunas de las medidas que se plantearían a la Alcaldía.

Publicado por: José Luis Pineda
La señalización y demarcación de zonas de entretenimiento infantil y gimnasios al aire libre con el fin de prohibir el consumo de estupefacientes, es una de las propuestas que surgió desde el Concejo de Bucaramanga y que se presentaría ante la Alcaldía para su posible aprobación.
A partir del mes entrante se iniciarán las gestiones al respecto, de acuerdo con lo anunciado por los concejales Jaime Andrés Beltrán y Carlos Parra. Los corporados Nelson Mantilla y Danovis Lozano son otros de los servidores públicos que han planteado ideas con el objetivo de establecer dicha regulación.
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A principios del presente mes la Corte Constitucional dejó en firme la aplicación de la denominada ‘Ley de zonas libres de drogas’, conocida formalmente como la Ley 2000 de 2019. La alta corte mantuvo ‘viva’ dicha restricción y aclaró además que los concejos tienen la responsabilidad de fijar las condiciones y parámetros de tal prohibición para el consumo de psicoactivos en lugares públicos y concurridos.
Por parte de la comunidad, uno de los mayores temores es que se permita el consumo libre de estupefacientes en determinados espacios, sobre todo en aquellas zonas en donde se existe alta ingesta de licor. Preocupan los posibles resultados de la mezcla de alcohol y alucinógenos.
Otra de las propuestas que nació desde el Concejo es la conformación de veedurías ciudadanas, con el objetivo de que exista un efectivo control social por parte de líderes comunitarios en donde son recurrentes los conflictos y problemas por consumo de drogas en espacios públicos.

A través de un proyecto de acuerdo
El Concejal Jaime Andrés Beltrán informó este viernes a Vanguardia que “estamos preparando una proposición y un proyecto de acuerdo, para solicitarle a la Administración Municipal la regulación de los parques y tener espacios libres de consumo de drogas”.
Conforme con lo dictado por la justicia, en cada municipalidad o territorio se aplicarán las regulaciones que acuerden autoridades locales y concejos. Es decir, dicha regulación variará entre los municipios.
“A partir del 1 de junio próximo vamos a radicar la proposición, para hacer el estudio y análisis de lo que será este proyecto de acuerdo, que permita al Municipio tener claras la regulaciones, tanto para que las familias puedan compartir así como aquellos espacios en donde los consumidores de drogas puedan estar”, indicó Beltrán.
Parámetros y especificaciones relacionadas con el tiempo, lugares y modo de consumo deberán ser precisados en la regulación que se fije entre la Alcaldía y el Concejo de Bucaramanga.
“Se debe interpretar muy bien la sentencia de la Corte, porque la idea tampoco es que se habiliten espacios nuevos para el consumo. Lo que se deben generar son acuerdos de convivencia”, advirtió el concejal Carlos Parra.
Lo planeado por los cabildantes es que en el segundo semestre de 2023 quede establecida la regulación para el consumo de drogas en espacios públicos de Bucaramanga, y que dicha normativa se aplique por las autoridades desde finales de la presente vigencia, si no surgen inconvenientes.
“Entre junio y julio este asunto debe ser abordado y debatido por el Concejo”, precisó Parra.

La comunidad solicita participación
Una de las comunidades que diariamente se queja del consumo de psicoactivos en parques del sector es Cabecera. En escenarios como San Pío, Los Leones y Los Sarrapios se generan reportes diarios sobre consumidores y expendedores de drogas.
“La Policía hace su labor, pero los consumidores hacen caso omiso a todas las advertencias y controles. Existen consumidores que ya tienen tres o cuatro ‘comparendos’ impuestos, y siguen con el mismo comportamiento por falta de reglamentación, la Policía no les puede hacer nada más”, manifestó César Augusto Niño, representante del Frente de Seguridad de Cabecera.
Es preciso informar que, entre las medidas que fueron resueltas por la Corte Constitucional, se dejó en claro que se continúan permitiendo el porte de la dosis mínima en lugares públicos, pero no su consumo.
“Esta regulación se debe estudiar muy bien. Tampoco se puede permitir el consumo en áreas boscosas o zonas naturales frecuentadas por caminantes y deportistas, sería muy peligroso. Además, en los sitios que se aprueben para los consumidores debe existir un acompañamiento especial o custodia por parte de las autoridades”, señaló Niño.
De acuerdo con lo explicado por las autoridades, uno de los principales objetivos de la aplicación de la ‘Ley de zonas libres de drogas’ es la protección de los niños y adolescentes, y prevenir su exposición al consumo de drogas y a situaciones de inseguridad derivadas de esta problemática en salud pública.
El líder de dicho frente de seguridad indicó que “la veeduría y participación de la comunidad es primordial para la definición de esta regulación. El consumo de drogas genera impactos y conflictos zonales. Se debe elegir espacios residuales para los consumidores, alejados de colegios, escenarios deportivos y recreativos”.
Niño agregó que “también es muy importante que se elijan áreas libres de consumo de licor, porque la mezcla de alcohol y alucinógenos ocasionaría aún más problemas, como riñas”.

Más ideas sobre la posible regulación
En marzo pasado en el Concejo de Bucaramanga se presentó un proyecto de acuerdo, que finalmente resultó archivado, y mediante el cual se pretendían fijar parámetros y restricciones para el consumo de alucinógenos en espacios públicos.
Fue el Proyecto de Acuerdo N°010 de 2023, cuyo autor fue el Concejal Nelson Mantilla y el ponente del mismo fue Danovis Lozano.
A través de esta iniciativa se propuso que la Alcaldía llevara a cabo la labor de “señalar y demarcar estas zonas (lugares de entretenimiento infantil) con un espacio no menor de 10 metros a la redonda de donde empiezan, para garantizar una menor afectación de los niños”.
Una medida similar se propuso para que se aplicara en los gimnasios instalados al aire libre, y en sitios concurridos por personas que realizan deporte y ejercicio.
Nelson Mantilla, autor del citado proyecto, indicó que “también se busca vincular a grupos de veedurías ciudadanas, para trabajar mancomunadamente en la vigilancia y control de espacios libres de drogas, tabaco y cigarrillos electrónicos”.
Labores y campañas de información y sensibilización en lugares públicos también fueron planteados en esta propuesta. De acuerdo con lo señalado por cabildantes, algunas de estas ideas se integrarían al nuevo proyecto que se formulará en los próximos meses.















