Crecen las quejas en Bucaramanga por desórdenes de ciudadanos extranjeros.

Publicado por: José Luis Pineda
En varios hospedajes y en ciertos barrios de Bucaramanga los ánimos están caldeados entre algunos arrendadores y ciudadanos migrantes, por deudas del alquiler o arrendamiento. En algunos casos, según afirma la comunidad, los propietarios de inmuebles han resultado amenazados y golpeados en medio de discusiones con extranjeros.
Las quejas sobre desórdenes, casos de inseguridad y de intolerancia que involucran a migrantes crecen en la capital santandereana. En la vía que conduce hacia Cúcuta, metros arriba del Parque del Agua, un campamento de caminantes que se instaló ocasiona múltiples problemas, que de acuerdo con la comunidad van desde la ocupación de andenes y robos, hasta el riesgo por un posible foco de contagio de COVID-19.
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Las autoridades afirman que continúan llegando migrantes a diario al departamento, provenientes de otras regiones del país. Organismos como la Personería Municipal han solicitado más apoyo de entidades como Migración Colombia y la Administración Municipal.
“Se está saliendo de control”
Al Nororiente de Bucaramanga, en un vecindario llamado Miradores de La UIS, “viven más de 200 migrantes... Poco a poco fueron llegando y la comunidad los recibió sin problemas”, afirman los líderes comunitarios.
La mayoría de estos ciudadanos extranjeros viven en arriendo, en piezas o en apartamentos de dicho barrio. Con la crisis que originó la pandemia, muchos de ellos se quedaron sin ingresos para el pago del alquiler, situación que ha provocado múltiples roces con arrendadores.
“Conozco dos casos de propietarios de casas que fueron amenazados por migrantes. Uno de esos arrendadores tiene cerca de 70 años de edad, los migrantes le dijeron al señor que dejara de cobrarles y que si aparecía en la casa lo iban era a enterrar ahí mismo”, dijo uno de los residentes.
En la comunidad existe cierta precaución o prevención para hablar sobre esta situación. Los seis habitantes que entrevistó Vanguardia prefirieron no revelar su identidad. Uno de ellos comentó que “algunos dueños han sido golpeados por migrantes, incluso hasta cortados con cuchillos. Muchos vecinos se han quejado de un grupito que está sembrando temor y desorden en el barrio”.
“Algunos migrantes literalmente se quieren adueñar de casas o apartamentos, no quieren negociar el arriendo que deben y ni si quiera cumplen con el pago de servicios. No son todos, yo arriendo a una pareja venezolana y hasta ahora no existen problemas”, aseguró la fuente.
En hospedajes e inquilinatos del Centro de Bucaramanga, arrendadores y extranjeros también se han enfrentado. Las autoridades han tenido que intervenir en varios casos para evitar que estas confrontaciones pasen a mayores.
La Personería de Bucaramanga tiene conocimiento de esta problemática e informó que ya se solicitó formalmente un plan de acción por parte del Municipio. Dicho despacho del Ministerio Público precisó que “con la Secretaría del Interior Municipal hemos gestionado conciliaciones entre arrendadores y ciudadanos migrantes. Sin embargo, los problemas persisten porque los arrendadores también les deben responder a terceros y hacer el pago de servicios.
“Se le solicitó a Interior contar con un plan de contingencia para la atención de esta problemática. En el oficio enviado se solicitó al Municipio acciones para el subsidio de vivienda de esta población vulnerable”, agregó la Personería.
Vanguardia trató de obtener una declaración al respecto por parte del Secretario del Interior de la Alcaldía de Bucaramanga, pero pese a las múltiples llamadas y a los mensajes enviados no hubo ninguna respuesta.
“Ya han ocurrido robos”
Desde hace cerca de 20 días, en la salida hacia Cúcuta, se instaló un campamento de migrantes. La comunidad señala que son cerca de cien extranjeros los que pernoctan allí, y asegura que tal situación ocasionó un incremento en los hechos de inseguridad.
Alba Mateus, presidenta del Consejo de Administración del Condominio Aquarium, relató a Vanguardia que “el campamento se armó en la puerta del edificio. Ahí hacen sus necesidades y ya tienen cocinas improvisadas. La inseguridad se volvió crítica, los vecinos temen salir a realizar ejercicio, porque ya han ocurrido atracos e incluso peleas a cuchillo.
“La comunidad interpuso una tutela, que fue admitida y está en trámite, para despejar la zona y que se atienda como debe ser a esa población”, dijo Mateus.
Datos:
* Más de 5 mil extranjeros se han trasladado desde Bucaramanga hasta la frontera con Venezuela, en la cuarentena.
El 43% de la población venezolana radicada en Colombia cumple con las normativas migratorias.




















