En las primeras cuatro semanas del año se han identificado 121 casos de dengue en Bucaramanga, según datos de la Secretaría de Salud.

Publicado por: Camila García
El dengue es la enfermedad transmitida por el mosquito de género Aedes. Sin embargo, el promedio de casos en Bucaramanga ha disminuido comparado al 2019, donde se registró un promedio de 49 infecciones semanales durante el año.
“Actualmente pasamos de estar en una zona de alerta a una zona de seguridad epidemiológica con un promedio semanal de 30 casos. Además, en lo que va del 2020 no se han presentado situaciones de mortalidad. El último caso de muerte por dengue en la ciudad se dio el año pasado en un niño de 13 años”, aseguró el subsecretario de Salud, Germán Gómez.
El nivel de gravedad del dengue se clasifica en tres estados: sin signos de alarma, con signos de alarma y dentro de este se encuentra el estado grave, antes llamado ‘dengue hemorrágico’.
De los 121 casos, no hay ninguno en situación grave hasta el momento, sin embargo, de acuerdo con el funcionario, 63 de ellos tienen signos de alarma y el restante, que son 58 no presentan alerta.
Los hombres encabezan las estadísticas con un porcentaje de 57% y las mujeres representan un 43%. Además, se evidencia que el mayor número de infecciones aparecen en los adultos jóvenes entre 20 y 29 años de edad.
Según información entregada por el subsecretario de Salud de Bucaramanga, los barrios donde se identificaron de manera elevada la enfermedad fueron los sectores de Bavaria 2 y San Alonso con cinco casos cada uno, seguido de Alfonso López y Antonia Santos con cuatro incidentes.
Desde la Secretaría Salud de Bucaramanga se realizó el primer Comité de Vigilancia Epidemiológica donde se convocó a las IPS y EPS que tienen red en Bucaramanga y les han insistido en la notificación del dengue así como también, en el manejo y diagnóstico correcto de la enfermedad en los usuarios.
Además, como acciones de prevención en los hogares, el subsecretario hace especial énfasis en la revisión de todos los depósitos de agua como las pilas de los lavaderos, tanques de agua potable, canales de agua, cañerías y toda situación que promueva el agua estancada donde el mosquito surge.













