Piedecuesta
Domingo 22 de marzo de 2026 - 01:00 AM

Historia, sabor y orgullo garrotero: prográmese para descubrir Piedecuesta

Piedecuesta se consolida como destino turístico con cultura, tradición y patrimonio. Los relatos, gastronomía y su gente ofrecen experiencias auténticas en el nororiente colombiano.

Suministrada/Vanguardia
Suministrada/Vanguardia

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“Venga le cuento… soy lo que hay, soy la ‘jorma’ como habla la gente, soy el chisme bien contado, porque si el pueblo se quedara callado, se muere un pedazo de historia, de identidad.. ahí le dejo el dato no ’masitico’, ¡juepuerca!”.

Así, sin rodeos, recibe Panelitas a los visitantes, un personaje que se ha convertido en el puente entre la memoria y quienes llegan a conocer Piedecuesta. No hace falta mucho más. Su voz, historias y forma de hablar resumen lo que los visitantes encuentran al llegar: la identidad del municipio garrotero de Santander.

Suministrada: Alcaldía de Piedecuesta/Vanguardia
Suministrada: Alcaldía de Piedecuesta/Vanguardia

A 17 kilómetros de Bucaramanga, este destino ha consolidado una oferta turística que combina patrimonio, cultura, tradición, biodiversidad y gastronomía. Detrás hay un trabajo articulado entre instituciones, empresarios y comunidad.

“Hemos crecido turísticamente a través de los operadores y prestadores turísticos que ya tiene nuestro municipio. Nosotros, a través de esta secretaría, también hacemos un proceso de vigilancia y control en acompañamiento con la policía de turismo, eso nos ha permitido ampliar un poco más, ampliar la oferta”, explica Claudia Uribe Parada, secretaria de Cultura y Turismo de Piedecuesta.

Ese crecimiento, añade Uribe Parada, también ha ido de la mano con procesos de vigilancia, formalización y acompañamiento que han permitido ampliar la oferta, especialmente en alojamiento y experiencias culturales.

La ubicación de Piedecuesta es uno de sus principales atractivos. Su cercanía con la capital santandereana facilita el acceso y lo convierte en una opción para escapadas cortas, vacaciones largas, planes familiares y eventos sociales.

De hecho, el municipio obtuvo un puntaje de 4,51 en el Índice de Competitividad Turística de Cotelco y hoy ocupa el puesto 71 de 295 en el ámbito nacional. En tres de los seis criterios evaluados, Piedecuesta mostró un aumento en su calificación. En el componente de cultura pasó de 3,71 a 5,15; en el de infraestructura pasó de 5,54 a 5,60 y en estrategia de mercadeo pasó de 3,71 a 5,15.

“Eso es gracias a las acciones que que se han determinado desde los mandatarios locales, el hecho de crear la Secretaría de Cultura y Turismo y no tener la oficina de turismo en otra secretaría, también permite que los recursos se prioricen en actividades turísticas y culturales, que se complementan en la promoción del destino”, añade Claudia Uribe.

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Suministrada: Alcaldía de Piedecuesta/Vanguardia
Suministrada: Alcaldía de Piedecuesta/Vanguardia

La secretaria explicó que la hoja de ruta del municipio para la promoción turística parte de identificar los distintos productos y operadores con el objetivo de integrarlos a la estrategia institucional y fortalecerlos de forma competitiva.

“Los estamos llamando e invitando a que se articulen con la administración municipal para poder ayudarlos a fortalecerse de manera competitiva. Segundo, estamos trabajando en el fortalecimiento institucional en articulación con la Cámara de Comercio y otras entidades, en temas como bilingüismo, intensificación turística y normatividad. Y tercero, avanzamos en estrategias de promoción, enfocadas en visibilizar las diferentes alternativas, experiencias y productos que tienen tanto la comunidad como los prestadores turísticos y los recursos con los que cuenta el municipio”, destaca la secretaria.

Tomada de Arquidiocesis de Bucaramanga/Vanguardia
Tomada de Arquidiocesis de Bucaramanga/Vanguardia

Cultura, historia y patrimonio en cada recorrido

El centro del municipio guarda buena parte de su identidad. Allí, dos templos se convierten en punto de partida para entender su historia. La Parroquia San Francisco Javier, data de 1874 hasta 1900, fue hecha en Piedra traída del Cerro de la Cantera, y por otro lado, la Iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, que conserva paredes en tapia pisada, pisos en adoquín, techo en guadua con barro, vigas en madera y teja de barro.

“Tenemos dos versiones y hasta tres historias sobre por qué hay dos iglesias. Se dice que en la época del siglo XVII el pie de la cuesta estaba segregada a Girón. La gente que vivía aquí en este gran valle de San Francisco Javier, tenían que pasar el río, les tocaba en mula, a pie. Entonces decidieron, mediante acto administrativo, pedir a España que se hiciera una viceparroquia que colindara de la original de Girón. Otro dato importante es que son pocos los pueblos que a partir de 1810, después de que fueron parroquias, pasaran a ser villas y la Villa de San Carlos del Pie de la Cuesta fue uno de esos”, cuenta Rocío Badillo, guía del municipio y quien convierte cada recorrido en una experiencia viva.

A unos minutos de estos templos se cuenta el Cerro de la Cantera, otro de los puntos clave. Además de ser un mirador natural, es un espacio de encuentro espiritual, especialmente durante Semana Santa, cuando cientos de visitantes recorren sus estaciones.

Suministrada: Alcaldía de Piedecuesta/Vanguardia
Suministrada: Alcaldía de Piedecuesta/Vanguardia

A esto se suma una agenda cultural activa. La Danza Nativa del Chulo, por ejemplo, es una expresión teatral que relata el cortejo entre el chulo macho y la hembra. Fue premiada y catalogada como Patrimonio Cultural Inmaterial de Piedecuesta, el 26 de abril de 2015 a través de un Acuerdo Municipal.

Sabores que guían la historia

Si hay algo que conecta de inmediato con el visitante es la gastronomía. Piedecuesta ha convertido sus recetas tradicionales en una de sus principales apuestas turísticas.

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Suministrada: Alcaldía de Piedecuesta/Vanguardia
Suministrada: Alcaldía de Piedecuesta/Vanguardia

El tamal piedecuestano, con su forma rectangular y su mezcla de carnes y maíz, es uno de los protagonistas. A su alrededor se han consolidado restaurantes y emprendimientos que mantienen viva esta tradición.

Suministrada Alcaldía de Piedecuesta/Vanguardia
Suministrada Alcaldía de Piedecuesta/Vanguardia

“Usamos la receta tradicional de Piedecuesta, la de siempre: garbanzo, cebolla, perejil, tocino y carne de cerdo o de pollo, o mixto. Ese es el tamal que representa a nuestra región”, explica Erika Peña Luna, quien lidera el emprendimiento ‘La casa del ayaco y el tamal’.

Durante cuatro años Piedecuesta ha celebrado el Festival del Tamal, un encuentro en el que se premia al tamalero que logra exaltar el sabor y tradición en un bocado. El año pasado se sirvieron cerca de 20.000 tamales en el parque principal del municipio.

A esto se suma la Ruta de los Siete Potajes, que este año llega a su quinta versión en el marco de los 250 años de Piedecuesta. Once restaurantes participan durante toda la Semana Santa con menús completos inspirados en productos locales.

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“Es una actividad que ha sido un éxito total. El año pasado se vendieron más de 700 menús y este año la meta es llegar a 900”, explica la secretaria de Cultura y Turismo.

Pero la oferta no termina ahí. En las ferias de emprendimiento, que se realizan en espacios como el parque principal y el Cerro de la Cantera, aparecen otros sabores que nacen del territorio.

Suministrada: Alcaldía de Piedecuesta/Vanguardia
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Uno de ellos es el vino de mandarina, elaborado en la finca Miraflores. “La idea nace porque en cosecha la mandarina se perdía o se vendía a muy bajo precio. Pensamos en darle un valor agregado y se hizo realidad”, cuenta Myriam Vargas, quien lidera este proyecto.

El resultado es un producto artesanal que, además de su sabor, refleja valores de los piedecuestanos: dedicación, cuidado de la naturaleza y trabajo familiar.

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Suministrada/Vanguardia
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Tradición, oficios y saberes

Más allá de los recorridos y la comida, Piedecuesta también invita a descubrir los oficios que han sostenido su identidad durante generaciones.

El tabaco, por ejemplo, es uno de los pilares históricos del municipio. Desde hace más de 200 años, su producción ha sido parte fundamental de la economía local y hoy se mantiene como una experiencia turística que permite conocer el proceso artesanal detrás de cada pieza.

A esto se suma el trabajo de los artesanos, quienes elaboran productos en madera, piedra, fibras y cerámica. Sus creaciones no solo representan una fuente de ingreso, también son una forma de preservar técnicas y saberes tradicionales.

“Queremos que todos estos actores se articulen, que se fortalezcan y que puedan ofrecer productos competitivos”, señala la secretaria de Turismo.

Esa articulación también se refleja en las ferias locales, donde los emprendedores encuentran espacios para comercializar sus productos y conectarse con los visitantes.

Tomada de Internet (Santander al Extremo)/Vanguardia
Tomada de Internet (Santander al Extremo)/Vanguardia

Un destino para volver

El perfil del turista que llega a Piedecuesta cambia según la temporada. Durante Semana Santa, el enfoque está en lo cultural y religioso, con actividades que combinan tradición, arte e historia. En otros momentos del año, predominan quienes buscan descanso, gastronomía o experiencias cercanas al área metropolitana.

Suministrada: Alcaldía de Piedecuesta/Vanguardia
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“Vamos a tener actividades litúrgicas, pero también culturales, artísticas, de historia y patrimonio. Eso permite conocer la esencia de los piedecuestanos”, explica Claudia Uribe.

Suministrada: Alcaldía de Piedecuesta/Vanguardia
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Esa diversidad ha llevado al municipio a diseñar una oferta más amplia, que no solo responde a lo que tiene, sino a lo que el visitante busca vivir.

“También encontramos un un perfil de turista que busca experiencias complementarias. A través de un operador ofrecemos la experiencia del tabaco, una mirada de cómo es de este pueblo garrotero por excelencia, que su su economía en parte se apalanca con la elaboración y producción de la hoja de tabaco”, explica la secretario de Cultura y Turismo.

Piedecuesta tiene planes para volver en cada época del año. Para saborearla a través de sus platos típicos, para vivirla a través de sus encantos naturales y para escucharla a través de sus historias.

“Cuando vengan, no traigan garrote… que aquí se los damos”, dice Rocío, entre risas, al tiempo que invita, desde la Oficina de Turismo, a hijos de esta tierra y visitantes a turistear en el municipio.

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