Desde que se posesionó hace 20 días como nuevo presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, Andi, Bruce Mac Máster ha estado de correría por todo el país visitando seccionales tomándole el pulso al principal gremio privado del país, con más de 1.300 afiliados, y que defiende los intereses de 28 subsectores económicos.

Publicado por: COLPRENSA
Se ha reunido con empresarios de Antioquia, la Costa Caribe, el Valle, los Llanos Orientales y Bogotá. Esta semana será el turno para las tres ciudades del Eje Cafetero y continuar la discusión con las centrales obreras sobre el alza del salario mínimo.
Durante una breve visita a Medellín durante el fin de semana, este economista cartagenero habló con El Colombiano y dejó claro tres cosas: al país le falta una política industrial de largo plazo; es oportuno crear un Ministerio para este sector; y que la Andi no tiene candidato propio en las próximas elecciones por haber trabajado tres años en el gobierno Santos como viceministro de Hacienda y luego como director del Departamento Administrativo para la Prosperidad Social.
Mac Master también habló con este diario sobre el momento particular que vive la industria nacional y los retos prioritarios que tiene en su nuevo cargo:
- Ya desde esta orilla, ¿en qué debe trabajar más este gobierno para reactivar el sector industrial?
En logística e infraestructura, así como estabilidad y claridad en las normas y reglas de juego. También es prioritario ocuparse en dar definiciones en los temas de tierras, baldíos y titulaciones, al igual que en las demoras en licencias ambientales.
- ¿Cuál es su diagnóstico personal de la industria del país?
Se está viviendo un momento crítico en que debemos entender por qué se dan decrecimientos en algunos sectores y ver cómo contrarrestarlos. Hay industrias que van bien y otras que no. En todo caso, la Andi incluye muchas empresas que son de otros sectores, las industriales son cerca de 600 de los 1.300 afiliados. Una gran parte del desarrollo de Colombia se ha basado en la industria y eso no es gratuito. Todos los países que han alcanzado alto desarrollo es por procesos de industrialización y el país debe reconocer eso.
- Justamente, desde varias orillas se ha alertado por una desindustrialización.
La reducción de la participación de la industria en el Producto Interno Bruto (PIB) no es un síntoma de desindustrialización. Colombia ha crecido en otros frentes como servicios, minería e hidrocarburos. Independientemente, la industria sí ha perdido dinámica en su crecimiento. El Dane nos acaba de decir que el empleo industrial se ha reducido 5,9 por ciento y eso es una alarma importante para el Gobierno y el país.
- Como representante del empresariado, ¿qué propuestas debe tener el próximo gobierno para el sector?
Hay que enfocarse, cuanto antes, en construir una política de desarrollo industrial, una política entendida como condiciones para lograr el desarrollo perdurable del sector. Esto incluye temas que van desde la flexibilidad laboral hasta el correcto aprovechamiento de los tratados de libre comercio, para que no sea entregarle nuestro país a los jugadores internacionales, sino que seamos nosotros los realmente capaces de llegar a esos países con valor agregado y podernos insertar en las cadenas mundiales de producción. También es importante el fomento de la innovación para ganar en producción.
- Pero el Gobierno insiste que sí hay política industrial.
No. Lo que creo es que se han tomado medidas valiosas pero que son de choque y atendiendo al clamor de los industriales que han aportado tanto al desarrollo del país, era lo más justo con ellos. Pero aún falta tener una hoja de ruta clara de mediano y largo plazo.
- ¿Es partidario de que se cuente con un Ministerio de Industria?
Sí, completamente. Muchos analistas señalan que es importante contar con un ministerio de Industria, una entidad que hubo antiguamente. Algunos dicen que el actual Ministerio de Industria, Comercio y Turismo cumple esas funciones, pero que se podrían especializar más los esfuerzos en la industria en una cartera específica para el sector.
- ¿El contrabando es una materia pendiente de la administración Santos?
A la Dian hay que darle todos los instrumentos y condiciones de seguridad para poder combatir al contrabando de forma más efectiva. Este tema es una de las banderas en que me propongo trabajar desde la Andi. En Colombia falta crear una conciencia distinta sobre el contrabando: debemos entender que ese flagelo se podrá combatir de forma efectiva cuando se haya criminalizado a niveles mayores y que el problema que tenemos hoy de contrabando es igual de preocupante que el vivido con el narcotráfico hace algunos años. El contrabando afecta a todo el mundo y corrompe a nuestra sociedad.
- En los costos de la energía, ¿qué es prioritario hacer para no perder más competitividad?
Todo lo que se pueda hacer para abaratar los costos de energía, impacta directamente la competitividad del país. Y por eso la sobretasa de energía que hoy rige para las zonas francas le quita competitividad al país.
- De otro lado, el Gobierno insiste en un 4,5% de crecimiento de la economía, ¿cuál es su proyección para 2013 y 2014?
Los dos últimos trimestres del año han sido mucho mejores que los dos anteriores. Creo que el crecimiento estará rondando el 4,3 por ciento. Para el próximo año estamos ante un escenario de baja demanda, aunque hay señales de que será mejor que 2013 y ojalá lo sea, particularmente para la industria y detener la desocupación laboral en el sector.
- Justamente, viene la reducción del costo de salud en la nómina, ¿cree que se traducirá en mayor generación de empleo?
Ojalá así sea, las cifras están por verse. Esperemos que esa medida no solo apunte a reducir la tasa de desempleo, sino a aumentar la formalización, que es lo que realmente mejora las condiciones socioeconómicas de la población.
- Cambio de tercio, ¿cuáles son las tareas principales que tiene al asumir como presidente de la Andi?
Hay muchas cosas por hacer. Una de ellas es trabajar para que Colombia tome conciencia del papel de los industriales en el desarrollo. El país aún no se reconoce el papel de los empresarios o en algunos casos, como en la minería, se han estigmatizado.
- ¿Y cuáles otras banderas tendrá su gestión?
Además hay que hacer un trabajo importante en aras de aumentar la productividad, de buscar derribar las barreras artificiales que nos restan competitividad, como los tiempos de trámites, obtención de licencias y realización de consultas previas, requisitos que deben cumplirse, pero ser más expeditos. También es importante procurar que haya una estabilidad jurídica, fundamental para el sector privado. Otro frente importante será el compromiso social de los empresarios.
- ¿Qué le han pedido en las regiones los empresarios para trabajar desde la presidencia del gremio?
Ha pedido más presencia, que haya enfoque regional, ocuparse de temas urgentes de logística e infraestructura, la alta carga tributaria, más agilidad en trámites como la devolución de impuestos. En eso último ya estamos trabajando con la Dian (Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales).
- ¿Qué responde a los industriales que se mostraron escépticos de su elección por no tener independencia del gobierno Santos?
Es válido que tengan esas posturas. Les diría que he sido empresario por 28 años, que estuve solo tres años en el Gobierno, que nunca antes había sido funcionario público, que ahora ya no lo soy, que aprendí mucho y que llegar a esa decisión fue parte de mi estrategia personal de responsabilidad social.
- Dicen que con su llegada al gremio, la Andi tiene candidato propio en las próximas elecciones...
Que quede claro: yo trabajé en el Gobierno del presidente Santos, pero no soy del Gobierno. Los industriales tienen suficiente independencia, criterio y carácter para que cada uno decida que harán desde el punto de vista político de aquí en adelante. No existe grado alguno de influencia del presidente de un gremio en esos temas.
- ¿Cuál es la bandera de la Andi frente a la paz y el posconflicto?
Estamos expectantes de lo que pueda resultar de los acuerdos y poder ver la ecuación final que surja. Sin duda, todos los colombianos deberemos invertir en esa paz si se llega a un acuerdo. Ahora, la paz no es un acto de magia, pues se puede firmar lo de La Habana y luego viene todo el trabajo. Los empresarios están dispuestos a participar del eventual escenario posterior a la firma de la paz.
- Por último, ¿ve posible un consenso con las centrales obreras para el alza del salario mínimo?
Lograr una concertación el lunes (hoy) sería un mensaje muy positivo para la sociedad y la economía. El diálogo ha sido cordial, abierto y constructivo. Ofrecimos un alza de 3,8 por ciento, que duplica la inflación esperada para este año. Esperemos que los trabajadores reconozcan el esfuerzo que hace el empresariado.
UN HOMBRE DEL SECTOR PRIVADO
- ¿Qué le está pidiendo al Niño Dios?
Que detenga el decrecimiento de la industria.
- ¿Qué diría su tarjeta de Navidad para afiliados a la Andi?
Que tenemos por delante un país para construir entre todos, una oportunidad de oro que no podemos dilapidar. Se la mandaría a los empresarios y al Gobierno.
- ¿Le han coqueteado para entrar en política?
Sí, algunas propuestas me hicieron, pero no soy un político, he sido siempre empresario y ahora estoy de regreso al sector privado.
- Además de ser el primer presidente costeño de la Andi, ¿cómo quiere ser recordado?
Como una persona que estuvo atenta y fue capaz de ser protagonista en el nuevo despegue del empresariado colombiano.















