Colombia
Miércoles 31 de octubre de 2018 - 12:01 AM

Se congela la paz con el Eln

Mientras la guerrilla del Eln es señalada de la autoría de atentados a la infraestructura, secuestros y otras acciones, el gobierno del presidente Iván Duque ordena reforzar la repsencia de las Fuerzas Militares en el Catatumbo. Todo indica que los diálogos entre Estado y suversivos se enfría.

(Foto: Archivo /VANGUARDIA LIBERAL)
(Foto: Archivo /VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: NELLY VECINO PICO

Desde que tomó posesión como presidente de Colombia, Iván Duque anunció que si el Ejército de Liberación Nacional, Eln, quería continuar con los ciclos de negociación, debía dejar de secuestrar.

Hoy, dos meses después, al Eln no solo se le señala no haber cumplido este compromiso, sino que se habrían seguido registrando ataques a la infraestructura petrolera del país.

Ante este panorama, la última semana el presidente Duque anunció el envió de tropas militares a la zona de El Catatumbo, no solo para combatir al narcotráfico, sino también los grupos al margen de la ley que operan en esta región fronteriza con Venezuela, entre los que se encuentran el Eln.

Expertos consultados por Vanguardia Liberal consideran que la falta de muestras de voluntad por parte del Eln podrían dejar los diálogos congelados, y por su parte el Gobierno busca garantizar la seguridad a las comunidades.

Retroceso de 10 años

Camilo González Posso, Presidente del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, Indepaz, considera que la palabra para definir el estado en que se encuentran los diálogos de paz entre el Eln y el Gobierno “es que están congelados y con pronóstico reservado, como se dice, porque las posturas como están hoy en día son muy distintas, no hay diálogo sino definiciones rígidas de parte y parte. El gobierno puso una serie de condiciones que básicamente significan solamente negociar la desmovilización, el desarme y la reincorporación y para eso ponen condiciones de que se haga una tregua unilateral por parte del Eln, y a su vez la guerrilla plantea que se sostenga la agenda que se pactó con el gobierno anterior, pero solamente tiene autorización para explorar y no para negociar”.

De acuerdo con González Posso, “solamente se negociará si el Gobierno hace transformaciones y esos serán temas posteriores, entonces esas son dos posturas muy difíciles de compaginar y eso es un retroceso al año 2007, mejor dicho, tenemos un retroceso de 10 años”.

Política basada en la fuerza

Alexander Arciniegas, doctor en Ciencias Políticas, considera que “lo que se avisora, lamentablemente, es el debilitamiento progresivo del proceso, en buena medida porque el gobierno Duque parece apostarle a una política de seguridad basada en la fuerza más que en la negociación. Esto se evidencia desde cuando hace unos meses le retiró las facultades a los delegados del gobierno en la mesa negociadora con el Eln, hasta la reciente activación de una fuerza de despliegue rápido para el Catatumbo”.

De igual manera, considera que “el problema con esta postura del gobierno es que el Eln puede encontrar incentivos para abandonar la idea del cese al fuego definitivo y la negociación y apostarle a una profundización de su accionar militar en Antioquia, Norte de Santander y Arauca, al tiempo que se habla de un repliegue hacia el sur oriente de Venezuela, en la región minera del estado Bolívar, fronteriza con Brasil, zona rica en oro diamantes y coltán, donde hace poco ocurrió el asesinato de varios mineros”.

De la misma postura es el Presidente de Indepaz, al considerar que “la militarización forma parte de la dinámica porque no hay diálogo pero sí una intensificación de la confrontación armada, y en los territorios de influencia del Eln y zonas sensibles como El Catatumbo, porque no es solo la presencia del Eln, sino de grupos rearmados como de las Farc o los llamados “pelusos” y grupos de narcotraficantes, y una zona muy de frontera en un momento muy tenso en las relaciones colombo - venezolanas. Son escenarios de militarización y de escalamiento de niveles de violencia en el Catatumbo, y en ese ambiente veo muy difícil que se tengan condiciones para el mismo tipo de conversaciones que se venían realizando en La Habana”.

Por su parte, Luis Fernando Ramírez Hernández, Vicerrector Administrativo de la Universidad de La Salle, considera que “las posiciones de ambos lados están muy tirantes, por parte del Eln que no quieren entrar en un diálogo realmente sensato sobre el eventual proceso que llegue a un acuerdo de cese al fuego bilateral, además, continúan los ataques a la infraestructura petrolera y el secuestro, eso lo vuelve muy difícil y, por el lado del gobierno se anunció un contingente muy fuerte para la zona del Catatumbo; eso, de alguna manera va a reactivar seguramente algunos enfrentamientos en terreno y ambas situaciones los aleja de una posibilidad de arreglo directo. En la práctica es una posición de fuerza del ejecutivo que es consecuente con la poca colaboración del grupo subversivo”.

Quedarían congelados

Juan Manuel Charry Urueña, Analista político, precisó que “el gobierno puso una líneas rojas y fijó unos requisitos para negociar, entonces lo que está pasando es que si las condiciones no se cumplen, no hay avance del proceso. Esto puede eventualmente romperse y si siguen con sus actos violentos, el Gobierno podría romper la mesa y no continuar y puede ocurrir que queden congeladas, o lo que se ha hecho se deshaga, y haya que esperar nuevos hechos políticos”.

Publicado por: NELLY VECINO PICO

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