Hasta ahora, el mandatario no asumía su responsabilidad en la cadena de errores que derivaron en la pérdida de los juegos.

Publicado por: K.G.
Luego de que Víctor Muñoz, director del Dapre durante la Presidencia de Iván Duque, afirmara que les caía parte de la responsabilidad por la pérdida de los Juegos Panamericanos 2027, el presidente Gustavo Petro hizo lo mismo en su cuenta de X (antes Twitter).
“Me parece bien. Nos cae a los dos gobiernos responsabilidad en relación a los Juegos Panamericanos”, escribió el mandatario, aunque en esa publicación le endilgó parte de la culpa al presidente de Panam Sports, Neven Ilic, al afirmar que este último estaba rompiendo el compromiso aunque, desde su punto de vista, no se habían vencido los plazos para efectuar los pagos.
Además, en ese texto dejó unas líneas con sabor a crítica, pues mencionó que Ilic “unilateralmente rompió el compromiso con Barranquilla después de recibir millones de dólares del erario barranquillero”.
El presidente Petro y su equipo han estado en la palestra pública desde que se supo que Barranquilla ya no acogería los Juegos Panamericanos a raíz del incumplimiento en los pagos que debían realizarse en las fechas pactadas con la organización, se sabe que eran específicamente dos desembolsos; uno para el 30 de diciembre del año pasado y otro para el 31 de enero de 2024.
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Gustavo Petro no había querido asumir ninguna responsabilidad en lo que muchos califican como una “vergüenza nacional ante el mundo”. De hecho, siempre prefirió mirar a través del retrovisor y buscar culpables en el Gobierno anterior. Recientemente, hizo pública una carta que le remitieron de Panam Sports en las que, según él, quedaba en evidencia que los incumplimientos en los pagos empezaron en 2021.
Sin embargo, la misiva señala que las inconsistencias en los pagos derivaron en dos nuevos plazos, en diciembre y enero de este año, pagos que no se hicieron efectivos y eso derivó en la pérdida de los juegos.
Las pérdidas económicas por este impasse están avaluadas entre $2,3 billones y $2,5 billones. De acuerdo con Efraín Cepeda Tarud, presidente del Comité Intergremial Atlántico, esta cifra incluía los $2.21 billones de pesos asociados a las inversiones en infraestructura deportiva, villa panamericana, organización, logística y demanda de bienes y servicios locales relacionados.
El tema sigue dando de qué hablar y, hasta ahora, ha sido visto como uno de los principales fracasos administrativos del presente Gobierno.















