La violencia contra defensores de derechos humanos continúan siendo una amenaza latente. El departamento del Cauca lidera las estadísticas de homicidios.

Publicado por: Laura Juliana Flórez
Durante el año 2024, un total de 157 líderes sociales y defensores de derechos humanos fueron asesinados en Colombia, según reveló este jueves la organización Somos Defensores en su más reciente informe, titulado ”Sin Protección”. Aunque la cifra representa una disminución de 11 casos respecto a 2023, el panorama sigue siendo alarmante. Lea también: La tragedia de Sara Millerey González: el transfeminicidio que quebró una vida
“Esta reducción no debe interpretarse como un avance sustancial”, advierte el informe. “Las cifras siguen demostrando que ejercer la defensa de derechos humanos en el país es una labor de alto riesgo y sin respaldo suficiente del Estado”.
La “paz total” no logra blindar a los defensores

El informe se basa en los datos del Sistema de Información sobre Agresiones contra Personas Defensoras de Derechos Humanos en Colombia (Siaddhh), y documenta un total de 727 agresiones durante 2024.
Las amenazas fueron el tipo de ataque más frecuente con 404 casos, seguidas por atentados (62), desplazamientos forzados (44), secuestros (24), desapariciones forzadas (17) y otros tipos de violencia como robos de información, torturas y agresiones sexuales.
A pesar de que el Gobierno mantuvo en 2024 escenarios de diálogo con diversos grupos armados bajo política de “paz total”, la violencia contra los defensores no cesó. Lea también: Fue sorprendida con su amante en hotel y pide perdón envuelta en sábanas en la calle
Somos Defensores señala que los esfuerzos de paz fueron en su mayoría bilaterales y sin un marco jurídico claro, lo que provocó enfrentamientos entre estructuras ilegales que, a su vez, aumentaron la vulnerabilidad de comunidades enteras.
“La falta de claridad y firmeza en las negociaciones permitió que muchos de estos grupos se fragmentaran y continuaran ejerciendo violencia selectiva en zonas rurales”, advierte el informe.
¿Quiénes están detrás de los crímenes? Aún muchas preguntas sin respuesta

El departamento del Cauca fue nuevamente el más golpeado por esta problemática, con 23 homicidios de defensores. Le siguen Antioquia (19), Valle del Cauca (18), Arauca (17), y Bolívar y Chocó, con siete casos cada uno. Estas regiones coinciden con territorios de alta presencia de disidencias de las Farc, Eln y redes de narcotráfico.
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De los 157 asesinatos, en 61 casos no se ha podido establecer quiénes fueron los autores. Los grupos posacuerdo figuran como los principales sospechosos en 38 homicidios, seguidos por estructuras paramilitares con 14. Lea también: La tragedia de Sara Millerey González: el transfeminicidio que quebró una vida
Llama la atención el incremento de los asesinatos atribuidos al Eln, con 13 casos, un aumento en comparación con los nueve registrados en 2023. El informe resalta que se puede atribuir toda la responsabilidad a los grupos armados. “El Estado también tiene responsabilidad al no atender con la debida urgencia las alertas tempranas y los llamados desde las regiones”, denuncia Somos Defensores.
Mientras no se establezcan mecanismos eficaces de protección ni se defina una estrategia integral que trace límites claros en las negociaciones con actores armados, las vidas de quienes defienden los derechos humanos seguirán expuestas.
*Con información EFE















