El ministro de Justicia generó una nueva tensión institucional en pleno debate sobre un fallo crucial sobre la reforma pensional.

Publicado por: Redacción Colombia
La disputa entre el ministro de Justicia, Eduardo Montealegre, y el presidente de la Corte Constitucional, Jorge Enrique Ibáñez, se intensificó este lunes, luego de que Montealegre acusara al magistrado de actuar con fines políticos y lo invitara a renunciar a su cargo. Según el ministro, Ibáñez estaría usando su posición para oponerse al Gobierno y obstaculizar la reforma pensional que actualmente revisa el alto tribunal.
En mensajes enviados por WhatsApp, Montealegre criticó duramente el papel de la Corte bajo el liderazgo de Ibáñez, asegurando que esta ha dejado de defender los derechos sociales para alinearse con intereses económicos poderosos. “Ver cómo una Corte históricamente comprometida con los derechos sociales ahora protege al gran capital y desprecia a los trabajadores genera indignación”, afirmó.
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Montealegre, quien en el pasado también presidió la Corte Constitucional, fue más allá al sugerir que, si Ibáñez busca tener un rol político, debería dejar su cargo y presentarse a elecciones. “Si el magistrado quiere ser líder de la oposición sin respaldo popular, lo coherente sería que renuncie y se someta al voto ciudadano”, dijo.
La reforma pensional, en el centro del debate
Este enfrentamiento ocurre mientras la Corte Constitucional analiza la validez del trámite legislativo de la reforma pensional. Ibáñez, quien es el ponente del caso, señaló que en la Cámara de Representantes se aprobó en bloque el texto enviado por el Senado sin un debate adecuado, lo que constituiría un vicio de procedimiento.
Aunque el Congreso trató de enmendar la situación citando un comunicado de prensa de la Corte, el alto tribunal consideró que la corrección no cumplía con lo establecido en el Auto 841. Posteriormente, tras la publicación oficial de la providencia el 14 de agosto, la Corte solicitó las actas certificadas de las sesiones plenarias. No fue sino hasta el 19 de septiembre que se entregó la documentación completa, ya que inicialmente se había remitido información “parcial, incompleta o ambigua”.
Las tensiones alcanzaron un nuevo nivel cuando el presidente Gustavo Petro calificó la situación como un “golpe de Estado” y el ministro del Interior, Armando Benedetti, acusó a Ibáñez de hostigar el estado social de derecho.
Discursos, advertencias y amenazas
La controversia se agravó tras la intervención de Ibáñez en el Congreso Nacional de Comerciantes, con motivo de los 80 años de Fenalco. En su discurso, el magistrado advirtió que las democracias no suelen caer de manera abrupta, sino que se deterioran progresivamente. Entre los riesgos que mencionó se encuentran el populismo autoritario y la captura institucional por líderes autocráticos que llegan al poder democráticamente y luego socavan el sistema desde dentro.
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Ibáñez también defendió el modelo de economía social de mercado consagrado en la Constitución y destacó que el Estado debe regirse por leyes estables y no por decisiones improvisadas.
La seguridad del magistrado también se convirtió en tema de preocupación. La semana pasada, la Fiscalía abrió una investigación de oficio tras denuncias de amenazas contra Ibáñez en redes sociales. El propio magistrado llevó el caso ante la fiscal general, Luz Adriana Camargo, subrayando que no se deben normalizar los ataques a las instituciones.
Montealegre cerró sus declaraciones con una advertencia sobre lo que considera una crisis institucional en ciernes. Para ilustrarlo, citó el célebre poema del pastor alemán Martin Niemöller sobre la indiferencia ante el avance del nazismo: “Y cuando llegaron por mí, ya era demasiado tarde”.















