La declaración de Meza fue clave para esclarecer el montaje que afectó su vida personal y laboral.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El proceso judicial que rodeó el escándalo de las interceptaciones ilegales a la exniñera de la actual embajadora de Colombia ante el Reino Unido, Laura Sarabia, llegó a su fin con una condena ejemplar contra dos uniformados implicados en el denominado caso de las chuzadas a Marelbys Meza.
El Juzgado 53 Penal del Circuito de Conocimiento de Bogotá emitió sentencia contra el capitán Carlos Andrés Correa y el patrullero Jhon Fredy Morales, quienes fueron hallados culpables de fraude procesal, falsedad ideológica en documento público y violación ilícita de comunicaciones.
Falsos informes para interceptaciones ilegales
De acuerdo con la Fiscalía, los uniformados elaboraron documentos con información ficticia que permitieron que fiscales y jueces del Chocó autorizaran interceptaciones telefónicas ilegales contra Meza y su compañera de trabajo, Fabiola Perea. En los informes, ambas mujeres fueron presentadas como presuntas integrantes de una estructura del Clan del Golfo, bajo los alias de “La Madrina” y “La Cocinera”.
#NoticiaW | La juez 53 penal del circuito con función de conocimiento de Bogotá condenó al capitán Carlos Andrés Correa Loaiza a 11 años y 3 meses de prisión y al patrullero Jhon Fredy Morales a 12 años y 1 mes de prisión, por las ‘chuzadas' a Marelbys Meza y Fabiola Perea, ambas… pic.twitter.com/P8dHWyewDO
— W Radio Colombia (@WRadioColombia) October 28, 2025
La juez del caso señaló que el contraste entre los informes presentados y la evidencia recaudada fue concluyente. Mientras los documentos describían a dos supuestas delincuentes, el juicio demostró que se trataba de trabajadoras domésticas que desempeñaban labores en Bogotá y Soacha, sin ninguna relación con actividades ilegales.
Condenas e impacto en la víctima
El capitán Correa deberá cumplir una pena de 136 meses de prisión (11 años) y el patrullero Morales 146 meses (12 años). Ambos recibieron además una multa equivalente a 400 salarios mínimos mensuales legales vigentes y la inhabilitación para ejercer funciones públicas por más de 13 años.
El testimonio de Marelbys Meza fue decisivo para esclarecer los hechos. Durante la audiencia, la mujer relató los abusos sufridos durante la prueba de polígrafo a la que fue sometida y las presiones psicológicas que vivió tras ser señalada injustamente. “Solo quería aclarar todo y volver a trabajar”, afirmó Meza, recordando el profundo daño que el caso causó en su vida personal y laboral.















