Han generado un ambiente de pánico entre directivos y docentes.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El Gimnasio Campestre Los Laureles, en Cajicá, atraviesa una situación de pánico luego de que varios miembros de su personal recibieran amenazas de carácter violento a través de los canales internos de comunicación.
Los mensajes aparecieron pocos días después del hallazgo sin vida de la niña Valeria Afanador, de 10 años, cuyo caso ha conmocionado a la región.
Los mensajes: acuaciones directas y advertencias de violencia
El colegio Gimnasio Campestre Los Laureles en Cajicá enfrenta amenazas anónimas tras la desaparición de Valeria Afanador. Mensajes violentos acusan al personal de su muerte, generando un clima de miedo en la comunidad educativa. #noticiascolombia #noticias pic.twitter.com/PewQ2DUcWt
— desopinion.com (@Desopinioncom) December 5, 2025
El abogado Francisco Bernate, representante legal del colegio, explicó a Infobae Colombia que el remitente de las amenazas responsabiliza directamente al personal docente y administrativo por la muerte de Valeria. Lea también: Valeria Afanador: familia responde al abogado del colegio y su póliza millonaria
El tono de las comunicaciones es abiertamente agresivo. Entre los fragmentos más alarmantes frases como: “Voy a encender en llamas ese colegio y quemarlos vivos a ustedes” y “La muerte de Valeria no quedará impune ante los ojos de Dios y de la vida”.
Además, los mensajes incluyen advertencias contra las familias de los trabajadores del colegio, con expresiones como: “Cuiden a sus hijos de los directivos y profesores” y “Me voy a encargar de que paguen”.
Colegio bajo presión tras el caso de Valeria Afanador
🚨🇨🇴 El cuerpo de Valeria Afanador, la niña de 10 años desaparecida hace 18 días en Cajicá, Cundinamarca, fue hallado sin vida este viernes. Nos duele profundamente esta noticia 💔. ¡Justicia para Valeria! pic.twitter.com/xJLEmX8SBu
— Volcánicas Periodismo Feminista (@VolcanicasRev) August 29, 2025
Valeria Afanador, una menor de 10 años con síndrome de Down, fue hallada sin vida el 29 de agosto cerca del río Frío por un campesino del sector, 17 días después de haber desaparecido en la hora del descanso dentro de las instalaciones del colegio.
El caso generó indignación a nivel nacional y mantiene a las autoridades investigando las circunstancias de su desaparición y muerte.















