El Ejecutivo oficializa el relevo institucional mediante el Decreto 322. Un experto en propiedad intelectual asume el control de la vigilancia comercial.

Publicado por: Redacción Vanguardia
El presidente Gustavo Petro oficializó la aceptación de la renuncia de Cielo Rusinque al cargo de superintendente de Industria y Comercio, mediante el Decreto 322 de 2026. La decisión se produce tras la anulación de su nombramiento por parte del Consejo de Estado, tribunal que determinó que la funcionaria no cumplía con los requisitos legales para ejercer la dignidad, específicamente por la falta de convalidación de títulos obtenidos en el exterior y la ausencia de afinidad técnica de su formación en Ciencia Política con el cargo.
Perfil técnico de Diego Solano en el encargo
Ante la vacante, el Ejecutivo designó como superintendente encargado a Diego Andrés Solano Osorio, quien se desempeñaba como asesor de despacho y mano derecha de la saliente funcionaria. Solano es abogado de la Universidad Externado de Colombia, especialista en Derecho Comercial de la misma institución y cuenta con una maestría en Derecho Americano de la Universidad de Boston, con énfasis en Propiedad Intelectual y Práctica de Negocios Internacionales.
Este movimiento administrativo busca dar continuidad a la agenda institucional mientras el Gobierno evalúa un perfil definitivo que cumpla estrictamente con los requisitos de ley, evitando nuevos tropiezos jurídicos ante las altas cortes.
"A los ojos del Consejo de Estado es como si me acabara de graduar; fallo es lamentable": Cielo Rusinque #LoMásBlu #MañanasBlu pic.twitter.com/8u4mwFZ2fl
— BluRadio Colombia (@BluRadioCo) March 20, 2026
Los argumentos detrás del fallo judicial
La salida de Rusinque fue detonada por un riguroso examen del Consejo de Estado sobre su hoja de vida. El fallo aclaró que los estudios realizados en Francia no equivalían a una maestría según la normativa colombiana actual. A pesar de la decisión judicial, Rusinque ha defendido su gestión, señalando que durante su paso por la entidad se priorizó la democratización de los mercados frente a lo que ella denominó la “mano invisible de los poderosos”.
Aunque Rusinque ya no ostenta el mando en la Superindustria, su presencia política se mantiene firme dentro del círculo cercano al mandatario. Recientemente, se le vio acompañando al presidente Petro en eventos públicos de balance económico, lo que sugiere que su salida de la SIC no implica un distanciamiento del proyecto de Gobierno, sino un ajuste forzado por el marco legal vigente.















