Un choque simple es el accidente más frecuente en las ciudades colombianas: dos vehículos, daños materiales, nadie herido. El Código Nacional de Tránsito permite que, en esos casos, los conductores concilien entre ellos y despejen la vía sin esperar a la autoridad.

Publicado por: Suministrado
Esa facilidad es también la trampa: en los quince minutos siguientes al golpe, con los nervios encima, se toman decisiones que después cuestan millones. Los peritos que reconstruyen accidentes todos los días recomiendan cuatro pasos, en este orden.
1. Seguridad primero, fotos después
Antes de cualquier conversación: luces de emergencia, triángulos o conos si los hay, y las personas fuera de la calzada. Si alguien dice que le duele algo, aunque sea leve, ya no es un choque simple: no se mueven los vehículos y se llama al 123. Si no hay lesionados, antes de mover nada tome fotografías: posición de los dos vehículos respecto a las señales y los carriles, los daños de ambos de cerca y de lejos, las placas, las marcas de frenado y el estado del semáforo o la señal. Un video corto caminando alrededor de la escena vale más que veinte fotos sueltas. Solo entonces, si la ley lo permite y ambos están de acuerdo, se despeja la vía.
2. Los datos del otro conductor, completos
Nombre, cédula, número de licencia, celular, placa, aseguradora del SOAT y, si la tiene, de la póliza todo riesgo. Pida ver los documentos y fotografíelos; una foto de la cédula y de la licencia evita el “me dio un número equivocado” que aparece cuando llega la hora de pagar. Si el conductor no es el propietario del vehículo, anote también los datos del propietario, porque es a él a quien reclamará la aseguradora.
3. Verificar, ahí mismo, al conductor y al vehículo
Este es el paso que casi nadie da y el que más cambia el resultado. Con los datos en la mano y el celular en la otra, dos consultas gratuitas en el RUNT, que toman un minuto cada una:
El conductor.La consulta del RUNT por documento muestra si la licencia está activa, suspendida o cancelada, y para qué categorías. Conducir con la licencia suspendida agrava la situación de quien lo hace, y es un dato que pesa en la conciliación y ante la aseguradora. La guía de NBI explica cómo revisar el estado del otro conductor en el RUNTconsu cédula y su primer apellido.
El vehículo.Con la placa y el documento del propietario, el RUNT muestra si el SOAT está vigente, con qué aseguradora, y el estado de la matrícula y de la técnico-mecánica. Puede hacerse en el portal oficial del RUNT (runt.gov.co) o desde la misma guía de NBI para consultar el RUNT con la placa del otro vehículo.Si el SOAT está vencido, el otro conductor incurre en una infracción de clase D y, lo más importante, cualquier lesión que aparezca después (los dolores de cuello suelen llegar al día siguiente) no tendrá la cobertura de esa póliza. Eso cambia por completo la decisión de conciliar.
4. Conciliar por escrito o pedir el informe
Si los dos están de acuerdo en lo que pasó y en quién responde, la conciliación se hace por escrito, con los datos de ambos, la descripción del hecho, el acuerdo sobre la reparación y las firmas. Muchas secretarías de movilidad publican un formato de acuerdo para choque simple; si no lo tienen, una hoja con esos elementos y las fotos sirve. Las aseguradoras suelen exigir ese documento para tramitar la reclamación por la póliza todo riesgo.
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Si no hay acuerdo, si el otro conductor no tiene documentos o SOAT, o si hay cualquier duda, no mueva los vehículos y pida la presencia de la autoridad de tránsito para que levante el Informe Policial de Accidente de Tránsito (IPAT). El IPAT consigna la posición de los vehículos, las versiones de los conductores y las hipótesis del agente; es la prueba central si el asunto termina en una reclamación, en un proceso de responsabilidad civil o ante la aseguradora. Las multas que se impongan quedarán después en el SIMIT (fcm.org.co/simit), a nombre del conductor o del propietario según el caso.
Los errores más caros
- Aceptar dinero en efectivo “para no complicarse” sin haber visto el daño con luz y sin un taller. Los daños estructurales aparecen después, y ya no hay a quién reclamar.
- Firmar un acuerdo sin fotos. Sin fotografías de la posición de los vehículos, la versión del otro vale tanto como la suya.
- No llamar a la aseguradora el mismo día. Las pólizas tienen plazos de aviso; un reporte tardío es la excusa más usada para negar una cobertura.
- Dar por buenos los datos sin verificarlos. Una licencia suspendida, un SOAT vencido o un vehículo que no está a nombre de quien lo conduce son cosas que se descubren en un minuto en el choque y en meses después.
Y después del choque, cuando el carro se vende
Un último punto que afecta a todos los propietarios: cuando el daño se repara por la póliza todo riesgo, la reclamación queda registrada en las bases del sector asegurador, y ese dato aparece años después en los informes de historial vehicular que consultan los compradores, como los de Avalúos.ai No es un castigo: es información. Un choque simple bien reparado no quita valor a un carro; una pérdida total disfrazada de “golpecito” sí. Por eso la documentación completa del accidente también protege al propietario cuando llegue el momento de vender.
Guía elaborada con el equipo de peritaje y reconstrucción de accidentes de tránsito de NBI S.A.S., firma colombiana con diez años de experiencia en investigación vehicular.
















