El reporte detalla el origen de los aportes, los gastos administrativos y los proyectos previstos para recuperar instituciones educativas y centros de salud en Cali.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Dos meses después del terremoto, la fundación Colombia, Luz y Sonrisas, liderada por la primera dama, Ana Lucía Pineda, presentó su primer informe de gestión sobre los recursos recibidos para atender la emergencia y apoyar la recuperación de las comunidades afectadas. El documento se conoce luego de la polémica que involucró a la primera dama y al caricaturista Julio César González Quiceno, conocido como Matador, y de los cuestionamientos sobre el destino de las donaciones.
De acuerdo con el reporte oficial, las cifras corresponden al período comprendido entre el 7 de julio y el 16 de octubre de 2026. La fundación hizo pública esta información con el propósito de promover la transparencia y fortalecer la confianza de los donantes y las comunidades beneficiarias.
“Cada aporte recibido, ya sea económico o en bienes, representa un compromiso con las familias afectadas, y comunicarlo de manera clara y oportuna es la forma de honrarlo”, señaló el informe.
La organización fue constituida el 7 de julio de 2026 como una entidad privada sin ánimo de lucro, con el propósito de “promover el bienestar y el desarrollo integral de las comunidades, especialmente de las personas en condición de vulnerabilidad”.

Las ayudas movilizadas para atender la emergencia
En relación con el terremoto, la fundación explicó que su trabajo se ha concentrado en dos fases. La primera estuvo orientada a proteger vidas y brindar atención inmediata, mientras que la segunda busca avanzar hacia una reconstrucción segura y sostenible.
Durante la primera etapa, según el informe, se movilizaron más de 5.652 toneladas de ayudas para atender a más de 48.000 personas en 80 municipios. Estas labores contaron con el apoyo de más de mil voluntarios y la participación de más de 30 centros de acopio.
La fundación también explicó que la segunda fase no se limita a soluciones de vivienda. El proceso de reconstrucción, según el documento, “comprende la infraestructura de instituciones destinadas a la prestación de servicios esenciales para la comunidad, cuyo restablecimiento en condiciones óptimas resulta prioritario”.
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El informe financiero detalla el origen y el destino de las donaciones
El reporte financiero señala que, para la atención de la emergencia provocada por el terremoto, se recibieron $54.589.523.791 en donaciones de personas naturales y jurídicas.
De acuerdo con el documento, el principal aporte correspondió a la familia Gilinski, cuyas donaciones equivalen al 81 % de los recursos recibidos. Este dinero tiene una destinación específica y está condicionado a la reconstrucción de instituciones educativas y centros de salud en la ciudad de Cali.
La fundación aseguró que los recursos permanecen depositados en entidades financieras debidamente vigiladas y reguladas, bajo principios de transparencia, trazabilidad y adecuada administración, a la espera de ser utilizados durante esta segunda fase.
Asimismo, la organización aclaró que durante este período no ha recibido ni administrado recursos de origen público. Según el informe, los fondos provienen “exclusivamente de aportes, donaciones y contribuciones efectuados por personas naturales y jurídicas del sector privado”.
Finalmente, el documento indicó que, a la fecha, los gastos administrativos ascienden a $11.916.639. La fundación sostuvo que los recursos restantes permanecen disponibles y están sujetos a las destinaciones específicas establecidas por los donantes, de acuerdo con los avances de cada proyecto.














