Marco un antes y un después en la historia del automovilismo nacional.

Publicado por: Laura Juliana Flórez
Un 16 de septiembre de 2001, Juan Pablo Montoya escribió su nombre en letras doradas en la Fórmula 1.
El bogotano, al mando de un Williams FW23, conquistó el Gran Premio de Italia en Monza, logrando su primera victoria en la máxima categoría.
El resultado fue histórico. Por primera vez el himno y la bandera de Colombia sonaban y ondeaban en lo más alto de un podio de F1.
Un circuito difícil, una victoria memorable para Colombia

Monza, conocido por su velocidad y lo estrecho de sus rectas, era territorio de Ferrari. Aun así, Montoya había demostrado desde la clasificación que tenía cómo pelear.
Con un tiempo de 1:16:58.493 aseguró la pole position y, desde el inicio, dominó las primeras vueltas de la carrera.
Rubens Barrichello, con Ferrari, y Ralf Schumacher, compañero de Montoya en Williams, alternaron el liderato en distintos momentos. Lea también: Así ganó Juan Pablo Montoya en la cuna de la Fórmula 1
Sin embargo, el colombiano nunca perdió la calma y supo esperar su oportunidad. En la vuelta 42 ejecutó la maniobra definitiva para recuperar la punta y no soltarla más hasta ver la bandera a cuadros.
El triunfo de Montoya llegó en un ambiente cargado de emociones. A pesar de la presión externa y la fuerza de los tifosi que alentaban a Ferrari, Montoya se mantuvo firme. “Yo vine a la Fórmula 1 a ganar, no a ser parte de la procesión”, había dicho en su debut. Y en Monza cumplió esa promesa.
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Un novato con hambre de gloria

La clave del triunfo estuvo en la estrategia y la fortaleza mental. Con neumáticos Michelin que rendían mejor al inicio que al final, Montoya debía administrar la ventaja frente a Barrichello.
El brasilero lo presiono en las últimas vueltas, pero el colombiano mantuvo el ritmo calculando cada décima. Finalmente, levantó el puño desde su monoplaza, desatando la celebración en Colombia. Lea también: Sebastián Montoya conquista su primer podio en Fórmula 2
Este triunfo fue el primero de los siete que Montoya logró en la Fórmula 1. Terminó sexto en el campeonato de 2001 con 31 puntos. Años despues alcanzaría dos terceros lugares en los mundiales de 2003 y 2004.
Su gesta en Monza sin embargo, tiene un lugar especial. Fue el día en que un novato colombiano, demostró que estaba hecho para competir con los mejores.
La imagen de Montoya en lo más alto del podio, con la bandera tricolor ondenado en Monza, simboliza el orgullo de un país que vio a uno de los suyos conquistar la cima del automovilismo mundial.















