El neerlandés se impuso en una carrera marcada por la lluvia, los problemas técnicos y los cambios de estrategia. Kimi Antonelli y Lewis Hamilton completaron el podio.

La lluvia cambió el guion, los neumáticos pusieron a prueba a todos y hasta hubo momentos en los que parecía que la carrera no iba a comenzar. Pero cuando el caos quedó atrás, apareció el piloto que mejor supo leerlo todo: Max Verstappen.
El neerlandés se quedó con el aplazado Gran Premio de Baréin, disputado este domingo en el circuito de Sepang, Malasia, y consiguió su primera victoria de la temporada en la Fórmula Uno.
El triunfo llegó después de una jornada que arrancó con más de hora y media de retraso debido a la lluvia y que tuvo incidentes, errores de software, estrategias arriesgadas y una intensa batalla en las primeras vueltas.
Verstappen volvió a lo más alto
El cuádruple campeón mundial, de 29 años, consiguió así su victoria número 72 en la Fórmula Uno, manteniendo la tercera mejor marca histórica de triunfos en la categoría.

Además, Verstappen puso fin a una racha de 15 Grandes Premios sin ganar, después de su último triunfo en Abu Dhabi 2025. El dato tiene un ingrediente especial: también fue en Malasia donde consiguió su primera victoria en la Fórmula Uno, en 2016.
“Ha sido una gran victoria si tenemos en cuenta cómo ha discurrido hasta ahora nuestra temporada”, comentó el piloto de Red Bull después de bajarse del monoplaza.
La carrera, sin embargo, estuvo lejos de ser sencilla para el neerlandés.
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“Fue una situación muy agitada”, explicó Verstappen, quien incluso tuvo problemas de potencia durante la salida.

“En la salida me faltaba potencia y tuve que esperar a que el coche empezara a rodar”, relató.
Pero después, Red Bull tomó las decisiones correctas y Verstappen encontró el ritmo que necesitaba para controlar la carrera.
“Pero después tomamos las decisiones correctas y pudimos controlar la carrera”, añadió.
La lluvia puso todo patas arriba
Media hora antes del comienzo, un fuerte aguacero obligó a retrasar la carrera. Algunos monoplazas incluso quedaron detenidos debido a un sensor que se mojó y provocó errores de software.
El propio Verstappen fue uno de los afectados y llegó a temerse que no pudiera volver a pista. Finalmente, su unidad de potencia Red Bull Ford Powertrains recuperó su funcionamiento y pudo regresar a boxes.
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Con el asfalto todavía húmedo, ocho pilotos se arriesgaron a utilizar neumáticos para pista seca. Entre ellos estaba Lewis Hamilton, mientras Red Bull optó por una alternativa más conservadora y colocó neumáticos intermedios a Verstappen.
La decisión terminó siendo determinante. Hamilton cayó hasta el fondo del pelotón en los primeros compases, mientras Verstappen tampoco tuvo una salida ideal y fue superado por los dos Mercedes, con Andrea Kimi Antonelli al frente seguido por George Russell.
Pero el ritmo del Red Bull comenzó a marcar diferencias. En la sexta vuelta, Verstappen superó a Russell y, después del relanzamiento tras la salida del auto de seguridad por el despiste de Valtteri Bottas, protagonizó una brillante maniobra para adelantar a Antonelli en las primeras cuatro curvas de Sepang.
Antonelli fortalece su liderato
Andrea Kimi Antonelli terminó segundo y reforzó todavía más su posición en lo más alto del campeonato.
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“La segunda plaza era lo máximo a lo que podía aspirar hoy”, reconoció el italiano, de 20 años.

Antonelli suma ahora 320 puntos y aventaja en 84 a su compañero George Russell, quien abandonó a falta de seis vueltas.
“De todas formas tengo que felicitar a Max y al equipo Red Bull por el sensacional fin de semana que han completado”, manifestó el piloto de Mercedes.
Pese a la amplia ventaja en la clasificación, Antonelli no quiere dar nada por hecho.
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“Aún nos queda mucho trabajo por hacer”, aseguró.
Hamilton remontó hasta el podio
Lewis Hamilton protagonizó otra de las grandes historias de la jornada.
El piloto de Ferrari quedó relegado al fondo del pelotón después de apostar por los neumáticos de pista seca en unas condiciones que todavía eran complicadas. Sin embargo, el siete veces campeón mundial comenzó una espectacular remontada y terminó tercero.

El resultado le permitió subir al podio y terminar por delante de su compañero Charles Leclerc, quien finalizó cuarto.
Hamilton ocupa ahora el tercer lugar del campeonato con 214 puntos.
La clasificación del GP de Baréin
Charles Leclerc fue cuarto, seguido por el otro Red Bull, conducido por Isack Hadjar. Oscar Piastri terminó séptimo, mientras Liam Lawson fue octavo.
Fernando Alonso ocupó la octava posición, seguido por Lando Norris, y el debutante sueco-británico Arvid Lindblad cerró el grupo de puntos.
Lindblad fue protagonista de una de las remontadas más llamativas del día: arrancó último y avanzó doce posiciones para terminar décimo.

Por su parte, el argentino Franco Colapinto cruzó la meta en decimotercera posición, mientras el español Carlos Sainz terminó decimoséptimo y el mexicano Sergio Pérez, decimonoveno.
Para Verstappen, el triunfo también representa una señal del crecimiento de Red Bull. Después de las mejoras introducidas en las últimas carreras, el RB22 volvió a mostrarse competitivo y, en Sepang, terminó siendo el monoplaza que todos tuvieron que perseguir.
El neerlandés no pelea este año por el campeonato como lo hizo durante las últimas cinco temporadas, pero su victoria en Malasia deja claro que Red Bull todavía tiene mucho que decir en esta nueva etapa. Y Verstappen, por ahora, volvió a recordar por qué sigue siendo uno de los grandes nombres de la Fórmula Uno.














