Ciclismo
Sábado 17 de diciembre de 2016 - 12:01 AM

Las bielas ‘conducen’ la vida de la santandereana Ana Cristina Sanabria Sánchez

Sin límites y montada en su bicicleta, Ana Cristina Sanabria corre por Colombia. Ella, desde niña, siente recorrer en sus venas la pasión por el ciclismo, el mismo deporte que sus padres, en un principio, se negaron a que ella practicara.

(Foto: Suministradas / Q´hubo )
(Foto: Suministradas / Q´hubo )

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Publicado por: MARYURI ARENAS VESGA

Su lucha no fue en vano. El amor por el ciclismo fue más fuerte que cualquier obstáculo para Ana Cristina Sanabria Sánchez. Es de aplaudir lograr que sus padres, Orlando Sanabria Quintero y María Ester Sánchez, vencieran el escepticismo y miedo al verla montada en una bicicleta cumpliendo sus sueños.

Esta zapatoca, de 26 años, se crió subida en una ‘bici’ por las carreteras entre Zapatoca, Betulia y San Vicente de Chucurí. Las montañas fueron testigo del talento desbordante que se avecinaba para el ciclismo santandereano.

Grande, triunfadora y toda una campeona fue Ana Cristina este 2016. Siempre pedaleó hasta la meta y a su gran ‘cofre’ de victorias llegó con la Vuelta a Boyacá, la Clásica Soacha, el Tour Femenino y la Primera Vuelta a Colombia. Ganó de todo este año, pero lo que más ganó fue el cariño de la gente.

“Desde que tengo uso de razón me ha gustado muchísimo el deporte de las bielas. Iba a la escuela en una bicicleta prestada, que era de un primo, porque mis papás no me dejaban salir a entrenar. Los domingos me les volaba para irme a montar ‘bici’. Desde muy niña soñaba con ser una gran ciclista, con correr, con viajar y conocer”, cuenta la pedalista.

Por nueve años, Ana Cristina ha recorrido diversos rincones de Colombia, en los que a ‘pedal limpio’ ha dejado su mejor huella, siendo hoy una de las corredoras más reconocidas de este deporte, que le ha dejado experiencias inigualables, como haber sido la única colombiana “a mucho orgullo” de estar en unos Juegos Olímpicos (Río de Janeiro 2016).

Sus inicios

Procedente de una humilde familia, con esfuerzo arrancó en el ciclismo. Con bicicleta prestada y zapatos no aptos para pedalear, inició el camino hacia su gran sueño: convertirse en ciclista.

“El atletismo fue la puerta de entrada para practicar el ciclismo. Una vecina veía que me gustaba andar en bicicleta, y me decía que intentara competir”.

En ese momento, a sus 16 años, llegó el enfrentamiento con sus padres. “Ellos no creían en mí, les daba miedo que montara bicicleta, decían que era peligroso, pero logré convencerlos”. Estuvo solo seis meses compitiendo en el atletismo y participó en unos Juegos Deportivos Departamentales. Sin embargo, se dio cuenta de que eso no era lo suyo.

“Tuve la oportunidad de conocer a Reinaldo Cruz, que en ese entonces estaba manejando todo el tema deportivo en el municipio. Le dije: quiero correr en bicicleta, quiero hacer el intento”. Y así lo hizo. En 2007 empezó a competir en las válidas departamentales de ciclomontañismo.

La ‘bici’ prende motores

La primera competencia oficial de Ana Cristina fue la primera válida de la Copa Departamental de Ciclomontañismo en la pista de Manzanares en Piedecuesta, en 2007. Allí se coronó campeona. Al año siguiente le dieron la oportunidad de correr a nivel nacional, logró el título juvenil, lo que le dio el empujón para convertirse en la gran pedalista que es en la actualidad.

“Luego de este triunfo mis papás supieron que tenía talento para este deporte y me empezaron a apoyar mucho, al igual que mis tías, mis primos y toda la gente de Zapatoca”, manifiesta esta fiel admiradora de Nairo Quintana, porque “es una persona que viene también del campo, me identificó con él”.

Su nombre empezó a sonar fuerte por Santander. “Siempre me han reconocido mucho desde que fui campeona departamental. Pero tuve mis primeros ‘pinitos’ en la fama (risas) este año, antes y después de los Olímpicos. Ya mucha gente me reconoce. Es muy bonito porque me demuestran ese cariño”.

Sin duda, el 2016 ha sido el mejor año en su carrera deportiva. “Excelente. Es el año en el que he recogido todos los frutos de tantas cosas que he venido sembrando durante estos nueve años de mi carrera deportiva”, expresó la corredora, quien vive en Tunja desde hace tres años y, actualmente, pertenece al equipo Bogotá mejor para todos.

Del agitado año (15 competencias) le quedan lágrimas de felicidad, brazos elevados de triunfo, inolvidables momentos de satisfacción y un sinnúmero de experiencias vividas a toda ‘carrera’ en su velocípedo. Ese, en el que anhela seguir conduciendo sin límites por el camino del éxito.

Publicado por: MARYURI ARENAS VESGA

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