Tadej Pogacar se repuso a una caída para imponerse en un vibrante embalaje en la Milán-San Remo.

El ciclista esloveno Tadej Pogacar, integrante del equipo UAE Team Emirates, logró una victoria histórica este sábado en la prestigiosa Milán-San Remo, el primer “monumento” de la temporada ciclista.
El deportista consiguió imponerse con pocos centímetros de ventaja, sobre el británico Tom Pidcock del equipo Pinarello-Q36.5, en un esprint final que mantuvo la expectativa hasta el último instante.
“Estoy muy feliz de estar aquí, de haber ganado. Tengo muchas emociones ahora mismo”, dijo Pogacar.
¡𝐏𝐎𝐆𝐀𝐂𝐀𝐑 𝐓𝐔𝐌𝐁𝐀 𝐋𝐀 𝐇𝐈𝐒𝐓𝐎𝐑𝐈𝐀!
— Eurosport.es (@Eurosport_ES) March 21, 2026
Ha tenido que sudar sangre, pero en una de las páginas más gloriosas del ciclismo, Tadej Pogacar conquista la Milán-San Remo ante Tom Pidcock.
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Sigue haciendo historia
Con este triunfo, Pogacar inscribió por primera vez en su carrera el nombre de esta legendaria prueba en su ya extenso palmarés.
Para el corredor de 27 años, esta competencia representaba un desafío personal y una de las pocas citas que le faltaban en su lista de triunfos. Pogacar había participado en la Milán-San Remo en cinco ocasiones anteriores, logrando subir al podio en dos de ellas.
La fecha estaba marcada en rojo en su calendario, y el ciclista ansiaba superar este reto. Lo consiguió con una exhibición de poderío y resiliencia, características que lo definen en cada carrera.

La victoria adquiere aún más mérito al considerar que el esloveno sufrió una caída a falta de poco más de 30 kilómetros para la meta, una situación que no mermó su determinación para seguir en la lucha por el título.
Pogacar demostró su superioridad durante toda la jornada, especialmente en los kilómetros finales, donde atacó de forma constante y dejó sin opciones a su rival, Mathieu Van der Poel, quien se desfondó ante el ritmo implacable del esloveno.
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Finalmente, superó a un grandísimo Pidcock en un esprint que los aficionados recordarán por su intensidad. El belga Wout Van Aert ocupó la tercera posición del podio, completando así un trío de élite en una de las pruebas más exigentes del calendario mundial.
Una carrera mítica
La Milán-San Remo, conocida como la “Classicissima”, ofrece la prueba más larga de la temporada del World Tour, con un recorrido de 298 kilómetros. La carrera incluye las habituales subidas a los Tre Capi (Capo Mele, Capo Cervo y Capo Berta), seguidas del doblete Cipressa-Poggio.

Estos ascensos, si bien no representan puertos de gran exigencia en sí mismos, adquieren una dificultad legendaria cuando los ciclistas ya acumulan más de 275 kilómetros en sus piernas. Después del Poggio, los corredores afrontan 5.4 kilómetros de descenso hasta la icónica Via Roma en San Remo, el lugar donde se decide el ganador.

















