James Aguirre se convirtió en la figura del duelo entre América de Cali y Once Caldas, de la segunda fecha del Grupo B de los cuadrangulares semifinales.

El arquero santandereano James Aguirre fue, en un amplio porcentaje, el responsable de que Once Caldas consiguiera el empate 1-1 contra América de Cali, en la segunda fecha de los cuadrangulares semifinales de la Liga BetPlay.
Fueron 90 minutos intensos de partido, en los que América asumió el protagonismo y generó varias oportunidades de gol, pero sin la suficiente contundencia.
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Además, Aguirre se encargó de evitar, con magistrales atajadas, de evitar la derrota de su equipo.

Michael Barrios, a los siete minutos, adelantó en el marcador al Once Caldas, en el estadio Pascual Guerrero de Cali; y Jorge Cardona (7′), en contra, decretó la igualdad de América.
En el segundo tiempo, un un momento donde los escarlatas estaban encima del ‘blanco - blanco’, se presentó una situación que llamó la atención.
James Aguirre pidió respeto luego de que le quitaran el Cristo que puso en su arco
El arquero James Aguirre, bastante molesto, llamó al árbitro del partido, Jhon Hinestroza, a quien le indicó que un recogebolas del América le quitó el Cristo que había puesto dentro del arco.
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El árbitro intervino y el portero pudo recuperar su objeto de fe que, todo indica, lo ayudó bastante, porque se transformó en el futbolista más destacado del enfrentamiento.
Que pasó con Aguirre y el recoge pelotas en el partido de @AmericadeCali Vs @oncecaldas 👇🏼 pic.twitter.com/cjgNiNUg3z
— Alfonso Morales Movilla (@PonchoMorales85) November 25, 2024
Al término del partido, en la atención a la prensa, James Aguirre explicó lo sucedido e hizo un llamado de atención para que el respeto sea una prioridad en las divisiones menores, teniendo en cuenta que los recogebolas generalmente hacen parte de las ‘canteras’ de los equipos.
“Hay cosas que no van con el fútbol y cosas que no deberían pasar. Hay que aprender a respetar. Los recogebolas son muchachos jóvenes, Sub-20, que van a llegar a ser profesionales, y tenemos que inculcarles cosas buenas. No es posible que lo manden a quitarle un Cristo al arquero, que para mí representa mucho y es de respeto; independientemente de la religión que tengamos, de nuestras creencias, hay que respetar. Tenía amarilla y el árbitro dijo que me iba a expulsar, así que le dije ‘dale’… porque eso no va contra el fútbol. Tenemos que enseñarles a ellos cosas buenas, por eso mi rabia y mi dolor”, indicó James Aguirre.
















