Se tienen jugadores y cuerpo técnico de gran nivel, el equipo profesional rinde, se contrató un mánager deportivo para estructurar el club, pero deciden llevarse las divisiones inferiores. ¿Es consecuente?

Publicado por: JULIÁN PATIÑO MONSALVE
La Masía, ubicada al lado del estadio Camp Nou, es la residencia de los jóvenes de las categorías inferiores del Fútbol Club Barcelona, y se ha convertido en referencia mundial del fútbol base y formativo gracias a los excelentes jugadores que han salido de ella.
Hace tres días el argentino Lionel Messi, considerado por muchos el mejor futbolista del mundo, le concedió una entrevista al programa ‘Promeses’ de BarçaTV y habló de sus años en La Masía.
“El Barcelona me lo ha dado todo. Me he formado con los valores de La Masía y soy lo que soy gracias a esos valores de la cantera” recordó el argentino, quien en su etapa en las inferiores coincidió con Piqué y Cesc Fábregas, otros dos referentes del fútbol mundial.
La reflexión hecha por este crack cae como anillo al dedo en este preciso momento debido a la decisión que tomó la Junta Directiva de Atlético Bucaramanga respecto a las divisiones inferiores o fuerzas básicas, concepto que cada vez cobra más fuerza.
“El equipo Sub 20 jugará en Ocaña. Conseguimos un patrocinio para el 100% y por eso participará desde allá”, dijo Héctor Cárdenas, presidente del Atlético Bucaramanga.
Los problemas económicos que ha vivido el club por el cierre parcial del estadio Alfonso López por varios meses y la escasa celeridad de la Gobernación de Santander o de sus secretarías en los estudios estructurales, fueron en gran parte responsables de esta determinación.
“La decisión no se tomó a la ligera. Primero tocamos puertas aprovechando el excelente desempeño del equipo profesional y no encontramos eco. Es más, si nos hubieran apoyado en Piedecuesta el equipo jugaría allí y no en Ocaña, pero nadie ayudó y participar en el Torneo Nacional cuesta más de $100 millones”, dijo el directivo.
La Escuela Ocaña Fútbol Club será la encargada de patrocinar al equipo santandereano y, apoyados en la Alcaldía, les asegurarán hospedaje y alimentación a los jugadores que quieran irse con el equipo, sin embargo, nadie viajará.
“Ninguno de los ‘pelaos’ va a viajar. Me ofrecieron que manejara el equipo en Ocaña, pero en mis planes tampoco está irme de Bucaramanga. La idea nuestra es mantener el equipo, seguir trabajando y buscar un patrocinio para que podamos seguir con el proceso, pues tenemos jugadores muy buenos”, dijo Jorge Ramoa, técnico de la Sub 20.
Ramoa lleva desde noviembre del año pasado trabajando con un grupo sólido y hay por lo menos 20 jugadores de excelente nivel, la mayoría de ellos de la selección Santander 95.
“Tenemos a los mejores jugadores de la región y es un desperdicio que no pudieran representar al Atlético Bucaramanga, pero yo soy optimista en que este llamado servirá para que alguien se vincule y podamos tener un segundo equipo en el Torneo Nacional, pero actuando desde Bucaramanga”, dijo Ramoa.
En caso de que no se concrete un patrocinio, los jugadores que están en Bucaramanga se quedarían sin jugar, pues el Nacional empieza a mediados de abril; además, quedarían libres pues al no firmarles contrato simplemente no se pueden retener.
La próxima semana se conocerá quién manejará el equipo y se abrirá convocatoria en Ocaña y sus alrededores para la conformación del grupo que representará al ‘Leopardo’.
Y si en la Sub 20 la situación es complicada, en la Sub 17 el panorama no es nada alentador, pues el equipo fue inscrito para el torneo de Liga, pero la participación nacional está en veremos.
Lo más triste es que además retroceder en el proceso de inferiores, se está desaprovechando el conocimiento de hombres como Ramiro Viáfara y Jorge Ramoa, de amplio recorrido y con experiencia incluso en selecciones nacionales.
La mirada del Ex
El argentino Jorge Ramoa, exjugador y extécnico del Atlético Bucaramanga, dijo qué significan para él esas categorías.
“Las divisiones inferiores son el futuro de cualquier equipo, son el sustento de los clubes, pues muchos de los jugadores son vendidos, y eso ayuda para solventarse. Creo que la urgencia de volver a Primera División ha mermado la salida de jugadores de las inferiores, la proyección de los mismos, pero si se le da continuidad al proceso, eso dará resultados y nuevamente se creerá en el futbolista santandereano”.















