El Niño Maravilla conquista al Pizjuán: Alexis Sánchez lidera la goleada del Sevilla ante el Barcelona.

El Barcelona sufrió un duro golpe en su visita al estadio Ramón Sánchez-Pizjuán. El conjunto azulgrana fue ampliamente superado por un Sevilla que jugó su mejor partido en mucho tiempo y lo derrotó 4-1, resultado que le costó a los dirigidos por Hansi Flick el liderato de LaLiga.
El cuadro andaluz, guiado por la energía y precisión de Isaac Romero y el oficio de Alexis Sánchez, firmó una actuación redonda ante su público, que llevaba casi una década sin celebrar un triunfo sobre los catalanes.
Desde los primeros minutos el Sevilla impuso condiciones. La presión alta y la velocidad por las bandas desarmaron a un Barcelona desdibujado, que volvió a mostrar fragilidad defensiva. A los 13 minutos, Ronald Araújo cometió penal sobre Romero, una acción inicialmente ignorada por el árbitro pero corregida tras la revisión del VAR. Alexis Sánchez, con frialdad, puso el 1-0 ante su antiguo equipo.

El dominio local continuó y el segundo tanto llegó a los 36’, cuando Romero culminó una veloz transición con un disparo que dejó sin opciones a Iñaki Peña. Solo en el tiempo añadido del primer tiempo apareció Marcus Rashford, quien aprovechó un pase filtrado de Pedri para marcar el descuento (2-1) y darle algo de aire al Barça.
Barcelona perdió todo los los 45 finales
En la segunda mitad el conjunto culé mejoró. Tuvo más posesión y generó ocasiones, incluida la más clara del encuentro: un penal sobre Álex Balde que Robert Lewandowski terminó enviando fuera. Ese error marcó el destino del partido.
Full-time in Seville. pic.twitter.com/otso0RaSDH
— FC Barcelona (@FCBarcelona) October 5, 2025
Cuando parecía que el empate podía llegar, el Sevilla volvió a golpear. A los 90 minutos, José Ángel Carmona aprovechó una contra para firmar el 3-1, y en el tiempo añadido el nigeriano Akor Adams selló el contundente 4-1 que hizo estallar el estadio.
El equipo de Matías Almeyda, que no ganaba dos partidos seguidos desde hace más de un año, celebró una noche perfecta. En cambio, el Barcelona volvió a quedarse sin respuestas, perdió el liderato que había tomado la jornada anterior y encendió las alarmas tras dos derrotas consecutivas, contando la sufrida ante el PSG en la Champions League












