Argentina, Uruguay y Paraguay ya clasificados: el motivo que obligaría a cambiar el formato.

Sudamérica se prepara para un terremoto futbolero que podría cambiar para siempre la forma en que se clasifica a un Mundial. Mientras el planeta mira hacia la Copa del Mundo de 2026, en la Conmebol ya se mueve una discusión de fondo: ¿ha llegado el final del formato más exigente de las eliminatorias? La posibilidad está sobre la mesa y toma fuerza con una propuesta que, de aprobarse, marcaría una nueva era competitiva.
La idea es clara, transformar las Eliminatorias en una Liga de Naciones Sudamericana con título oficial, premios económicos y un modelo más rentable para todas las federaciones.
Un giro obligado por el Mundial del Centenario
La propuesta no surge de la nada. La asignación del Mundial 2030 —una edición simbólica por el centenario— dejó a Argentina, Uruguay y Paraguay clasificados automáticamente para albergar los partidos inaugurales. Y con tres selecciones fuera de la pelea, el formato tradicional pierde sentido.
Con un Mundial que otorga seis cupos directos y uno más al repechaje para Sudamérica, la clasificación quedaría reducida a apenas siete equipos compitiendo por casi el 100% de los boletos. Poco atractivo en lo deportivo, y menos aún en lo económico.

En la práctica, esto significaría: menos partidos, menos ingresos para las federaciones y menor tensión competitiva, el elemento que convirtió a estas Eliminatorias en las más respetadas del planeta.
La alternativa: una Liga de Naciones propia.
Inspirada en el modelo europeo, la Conmebol estudia crear su propia Liga de Naciones, un torneo continental que no solo servirá como clasificatorio, sino también como competencia oficial con trofeo, incentivos económicos y un calendario robusto.
Los puntos centrales del proyecto son:
1. Participación de todos, incluidos los anfitriones
Argentina, Uruguay y Paraguay disputarían el torneo pese a ya estar clasificados, garantizando que sigan compitiendo en partidos oficiales de alta exigencia.
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2. Título oficial y premios
El torneo contaría con un campeón, un trofeo reconocido y una bolsa de premios que fortalecería el peso comercial de la competencia.

3. Calendario protegido
La idea es que las selecciones mantengan sus nueve partidos como locales y con ello preservar el valor económico que hoy brinda el formato “todos contra todos”.
4. Clasificación al Mundial
La tabla final de la Liga de Naciones determinaría los seis cupos y el repechaje para el Mundial 2030, manteniendo el sistema de acceso, pero con una estructura renovada.
Un debate que avanza en silencio
Desde la directiva de Conmebol ya reconocen que evalúan más de diez opciones. La directora jurídica del organismo, Monserrat Jiménez, aseguró que la decisión está en fase avanzada, pero que cualquier anuncio se hará solo después del Mundial 2026.
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La apuesta no es únicamente deportiva: es financiera.
La Conmebol quiere que su torneo clasificatorio siga siendo el más competitivo del planeta, pero también el más rentable. La reciente experiencia en el fútbol femenino, donde ya existe una Liga de Naciones que entrega cupos al Mundial 2027, inspira varios de los ajustes que podrían aplicarse.

El adiós al formato más épico del mundo
El sistema de “todos contra todos”, que dejó historias memorables, duelos legendarios y un sinfín de batallas en altura, calor, lluvia, nieve y estadios imposibles, parece estar entrando en su recta final.
De confirmarse la transición, Sudamérica daría un paso hacia una estructura más moderna, ajustada al calendario actual y al gigantesco ecosistema comercial que dejó el Mundial ampliado de 48 selecciones.
La revolución, según anticipan desde el seno del organismo, ya comenzó. Solo falta el anuncio oficial para conocer cómo será la nueva forma en que Sudamérica clasifique al Mundial del Centenario.


















