En 2025 conquistó el Apertura colombiano con Santa Fe y dos trofeos con Cerro Porteño.

Antes de cumplir un lustro en los banquillos, Jorge Bava ya se ganó un lugar entre los técnicos más efectivos del fútbol sudamericano.
Su carrera como entrenador avanza con la misma seguridad con la que defendía el arco: paso firme, resultados inmediatos y vitrinas que empiezan a llenarse de trofeos en distintos países.
El uruguayo, ex arquero del Atlético Bucaramanga y hoy al mando de Cerro Porteño, atraviesa uno de los mejores momentos de su corta pero exitosa trayectoria como director técnico.

A sus 44 años, Bava suma ocho títulos en menos de cinco temporadas, tres de ellos conquistados en un 2025 redondo, donde celebró el Apertura colombiano con Independiente Santa Fe y, ya en Paraguay, levantó la Supercopa y el campeonato local con el ‘Ciclón de Barrio Obrero’, que no festejaba un título liguero desde 2021.
El camino, sin embargo, no ha sido perfecto. El propio Bava reconoce que su paso por León de México fue la excepción dentro de una racha ganadora. En la Liga MX estuvo diez meses y se marchó sin títulos, tras un balance discreto en 2024. Aun así, lejos de renegar de esa experiencia, el técnico la asume como parte del aprendizaje en su crecimiento profesional.

Más allá de los números, Bava entiende que el éxito no se explica solo desde la pizarra. El exarquero destaca el papel de los jugadores, el carácter en los momentos decisivos y, sobre todo, el ambiente interno de los equipos que ha dirigido. Ese “intangible del fútbol”, como lo define, ha sido una constante en los planteles campeones que lideró en Uruguay, Colombia y Paraguay.
Su historial respalda esa lectura. En Uruguay, con Liverpool, conquistó cinco títulos; en Colombia y Paraguay repitió la fórmula. Para él, el denominador común ha sido la convicción colectiva: equipos convencidos de lo que juegan y de lo que pueden lograr.
Jorge Bava en el Seminario de AUDEF. La importancia de los duelos individuales dentro de los partidos. Exponer a un juvenil a la dificultad para que se desarrolle dentro de esos micro-partidos. “La dificultad es el crecimiento”.pic.twitter.com/RPYPxll5pD
— de paredes y gambetas -Lauz- (@dpyg_) December 22, 2025
Con los festejos recientes aún frescos, Bava ya proyecta el futuro. Sabe que en el fútbol la gloria es pasajera y que el reto inmediato es sostener el nivel. Por eso, el 2026 aparece en el horizonte como un año clave para Cerro Porteño, con la misión de revalidar lo conseguido y, sobre todo, dar el golpe en la Copa Libertadores, el gran anhelo pendiente del club paraguayo.
Publicidad
El técnico uruguayo ya empezó a moldear ese nuevo desafío. Una de sus primeras decisiones fue solicitar la llegada del atacante colombiano Harold Mosquera, a quien conoce bien de su etapa en Santa Fe y considera una pieza clave para potenciar el frente ofensivo azulgrana.
Bava avanza sin estridencias, pero con resultados que hablan por sí solos. En pocos años pasó de ser un proyecto a convertirse en un técnico coleccionista de títulos, con la ambición intacta y una meta clara: que su éxito local termine, más temprano que tarde, por trascender el continente.
Con información de EFE














