Juegos Olímpicos
Lunes 25 de julio de 2016 - 12:01 AM

Historia de los Juegos Olímpicos modernos

Vanguardia Liberal empieza hoy el especial sobre los Juegos Olímpicos donde se contará la historia, las anécdotas, presentará los detalles de los escenarios y las figuras que estarán en la edición de Río-2016.

Pierre de Fredy, barón de Coubertin, fue el restaurador de los Juegos Olímpicos , o el creador de los Juegos de la Edad Moderna. Siempre siguió su lema: “Lo esencial en la vida no es vencer, sino luchar bien”, (Foto: Tomada de Internet / VANGUARDIA LIBERAL)
Pierre de Fredy, barón de Coubertin, fue el restaurador de los Juegos Olímpicos , o el creador de los Juegos de la Edad Moderna. Siempre siguió su lema: “Lo esencial en la vida no es vencer, sino luchar bien”, (Foto: Tomada de Internet / VANGUARDIA LIBERAL)

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Publicado por: RESUMEN AGENCIAS

Pierre de Coubertin cumplió su gran sueño el 6 de abril de 1896, cuando se abrieron oficialmente los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna, resucitando un gran evento de la Grecia clásica, una cita más que consolidada 116 años después.

“Proclamo la inauguración de los primeros Juegos Olímpicos Internacionales”, fue la fórmula utilizada por el Rey Jorge I en aquel día de finales del siglo XIX en Atenas.

El barón francés Coubertin desplegó una actividad incansable para que renacieran los Juegos tras 15 siglos de interrupción. Su alivio fue más grande puesto que la organización del evento fue incierta durante mucho tiempo en una Grecia empobrecida por múltiples conflictos.

Privado de todo apoyo financiero gubernamental, el comité de organización se benefició de una donación de un millón de dracmas de un mecenas griego de Alejandría, Giorgios Averoff, para desbloquear la situación.

Gracias a esta suma, los organizadores pudieron construir un estadio de mármol blanco de 60.000 plazas. En espacio de 18 meses, el edificio fue establecido para convertirse en la cuna de los juegos modernos.

Pero el estadio no lo era todo y el olimpismo no podía pretender todavía la universalidad. Entre los casi 300 atletas presentes en Atenas (todos hombres), aproximadamente dos tercios eran griegos.

Del 6 al 15 de abril, solo otras 13 naciones, venidas de tres continentes, participaron en los nueve deportes inscritos en el programa: atletismo, ciclismo, esgrima, gimnasia, lucha, natación, halterofilia, tenis y tiro.

Los campeones olímpicos recibieron un diploma, una corona de laureles y una medalla de plata.

Muchas de las competiciones se desarrollaron en condiciones precarias. El remo y la vela fueron anulados pues el mar no estaba en calma.

Las pruebas de natación, sin embargo, tuvieron lugar en una bahía próxima al puerto del Pireo, donde el agua no superaba los trece grados.

El 6 de abril de 1896, un estadounidense, James Connolly, estudiante de Harvard, se convirtió en el primer campeón olímpico de la era moderna, ganando el triple salto con una marca de 13,71 metros.

Pero la historia retendrá sobre todo la victoria en el maratón de un campesino de los alrededores de Atenas: Spiridon Louis.

En 2 horas, 58 minutos y 50 segundos, ante una multitud y bajo un calor aplastante, el pastor de Maroussi cubrió los aproximadamente 40 kilómetros que separan el pueblo de Maratón del estadio olímpico de Atenas, sobre el recorrido realizado, según la leyenda, por el soldado Filípides para anunciar la victoria del ejército griego sobre los persas en el año 490 antes de Cristo.

La victoria de Spiridon Louis llenó de alegría al pueblo griego. Además, en el balance final, Grecia salió ampliamente victoriosa con 50 plazas entre los tres primeros, frente a 19 de Estados Unidos, 14 de Alemania y 11 de Francia.

Cuando las competiciones terminaron, el 15 de abril, Pierre de Coubertin había alcanzado su primer objetivo: probar que el olimpismo podía revivir. Pero debió luchar todavía durante más de 10 años para asegurar la eternidad de su creación.

EL HÉROE NACIONAL DE Grecia

El agua no siempre ha salido de la llave. En Atenas, a finales del siglo XIX, había que esperar la llegada del aguador para poder calmar la sed. Aquel oficio, el de recorrer las calles cargado con garrafas de un sitio para otro, fue el mejor empleo que encontró Spiridon Louis en su juventud. Poco sabía ese vendedor casi adolescente, hijo de una familia de granjeros de la barriada ateniense de Maroussi, que las exigencias de su pequeño negocio acabarían convirtiendo su cuerpo en el de un héroe deportivo nacional.

En 1896, cuando se instauraban los Juegos Olímpicos modernos alguien habló de Filípides, un soldado griego que, según relataban las abuelas, corrió hasta morir los cuarenta kilómetros que separan Maratón de Atenas en el 490 A.C. La leyenda dice que lo hizo para anunciar la enésima victoria militar helénica. Así, con un cuento bien contado, nacieron los maratones actuales.

Louis venció a varios corredores de renombre internacional y al principal favorito griego Kharilaos Vasilakos, quien había ganado la prueba de maratón en los Juegos Panhelénicos, convirtiéndose en un héroe nacional al obtener la única victoria griega en atletismo.

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Publicado por: RESUMEN AGENCIAS

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