José Pékerman dio una verdadera clase de dirección técnica, al cambiar su equipo en un 90%, y lograr sacarle el máximo provecho para alcanzar la excelencia en el Grupo C, en el que Colombia impuso un nuevo registro de goles en un Mundial, al llegar a 9 tantos y superar los 5 de Chile - 1962.

Publicado por: ÁNGEL OSWALDO CONTRERAS
Histórico. Esa simple palabra encierra todo lo realizado, no solo ayer ante Japón, sino en la fase de grupos por la selección Colombia en la Copa Mundo de Brasil - 2014.
Para empezar, hay que decir que el combinado nacional tuvo ocho cambios en su nómina inicialista, con respecto a los duelos ante Grecia y Costa de Marfil, lo cual no mermó en gran medida el rendimiento colectivo del equipo, que salvo por pasajes, siempre fue superior al once asiático.
Pese a esos ocho cambios nominales, Colombia no dejó de ser un equipo, pues fue colectivo y mantuvo la figura táctica en el campo de juego, 4-4-1-1, y generó acciones de riesgo sobre la portería nipona, al punto que logró abrir el marcador a través de Juan Guillermo Cuadrado, quien transformó una pena máxima cometida a Adrián Ramos en gol.
Sin embargo, no tuvo la misma solvencia y eficiencia en la parte defensiva, y no solo en la propia zona posterior sino en el mediocampo, lo cual le permitió a Japón generar riesgo en los predios de David Ospina, quien respondió cuando fue exigido, aunque los nipones lograron igualar al cierre de la primera parte.
Cambios y récords
La segunda parte permitió ver la mano del técnico Pékerman y el conocimiento que él tiene del grupo, pues hizo dos cambios que le cambiaron totalmente la cara al equipo nacional; mandó al campo a James Rodríguez por Quintero y a Carlos Carbonero por Cuadrado. A esos cambios nominales, les agregó uno posicional, al mandar a Carbonero al puesto de Guarín, a quien adelantó para darle más volumen de ataque a la selección.
James se fue acomodando de a poco y a los 10 minutos asistió de manera brillante a Jackson Martínez, para que convirtiera el 2-1 para Colombia, luego volvió a asistir al delantero chocoano para que anotara el tercero para la ‘tricolor’ y el segundo de su cuenta personal, lo que le permitió al delantero del Oporto convertirse en el primer colombiano en hacer un doblete en un partido mundialista.
Ese gol de Jakcson dio pie a otro récord para el fútbol colombiano, pues permitió el ingreso de Faryd Mondragón por Ospina, para convertirse, con 43 años y tres días, en el futbolista más veterano en actuar en un Mundial.
Y después, el mismo James Rodríguez se encargó de meterse en la historia del balompié nacional al marcar el cuarto gol de Colombia, que lo convirtió en el máximo artillero de nuestro país en un Mundial, pues llegó a tres goles, y dejó atrás a Bernardo Redín y Adolfo Valencia, quienes con dos dianas eran los goleadores de la ‘tricolor’ en la máxima cita del fútbol orbital.
Al final, justa y merecida victoria de Colombia 4-1 sobre Japón, que le permite a la selección mejorar sus datos estadísticos en la Copa Mundo, pues por primera vez gana tres partidos consecutivos y termina como primera de grupo.
Hasta ahí, y hasta ahora, los récords, porque se viene el ‘mata - mata’ de los octavos de final, el próximo sábado ante Uruguay, un duelo en el que se puede continuar haciendo historia si se siguen haciendo bien las cosas y si Pékerman y sus dirigidos mantienen la lucidez y la seriedad exhibidas en esta Copa Mundo.
¿por que ganó?
Colombia ganó porque, pese a los ocho cambios que tuvo en su nómina inicialista, supo pararse en el campo de juego y hacerle frente a Japón.
Colombia ganó porque el técnico José Néstor Pékerman demostró una vez más que conoce a la perfección el material humano con el que cuenta, pues con dos modificaciones en el inicio de la segunda parte el equipo mejoró, no solo en lo colectivo sino en la definición.
Colombia ganó porque nunca renunció a atacar, siempre fue por más y pudo hacer más goles, pero la definición falló en algunas ocasiones.
Colombia ganó porque pese a que Japón tuvo más el balón, le supo sacar mejor provecho.
Colombia ganó porque el ingreso de James Rodríguez le cambió la cara al equipo y le dio más movilidad, más juego colectivo y efectividad en ataque.














