viernes 15 de julio de 2022 - 11:18 AM

Rizola, el cerebro y corazón detrás de la Selección Colombia de Voleibol Femenino

La Selección Colombia de Voleibol Femenino sigue su preparación en Bucaramanga para su participación en el Mundial de la categoría, que jugarán en septiembre próximo. El profesor Antonio Rizola habló en exclusiva con Vanguardia sobre la vida y el deporte.

Detrás del estricto y exigente Antonio Rizola se esconden historias y vivencias, que denotan una larga carrera en el deporte. Hace 40 años, el brasileño decidió comenzar su camino en el voleibol, según él, con las ansias de un “jugador frustrado”.

Después de practicar todos los deportes, y siguiendo el consejo de uno de sus instructores de atletismo, se embarcó en la aventura del voleibol, pues era una disciplina que venía “tomando vuelo”.

En la actualidad es el timonel de la Selección Colombia Femenina, e Instructor Internacional de la Federación Sudamericana de Voleibol. Trabajó con todas las categorías, y siempre le han importado los procesos de formación.

“En 1978 empecé como preparador físico en voleibol. La pasión vino porque era un momento en que Brasil empezaba a crecer en ese deporte”, menciona.

Rizola, el cerebro y corazón detrás de la Selección Colombia de Voleibol Femenino

Su llegada al país ocurrió en 2017, luego de que los directivos colombianos le hicieran “ojitos” por mucho tiempo, debido a los buenos resultados y el proceso que trabajó con la selección ‘canarinha’.

Un hecho lamentable, que sacudió el mundo del deporte en el ámbito internacional, curiosamente, motivó a Rizola a darle el ‘sí’ definitivo a la Selección Colombia de Voleibol.

“Después del accidente de Chapecoense en Medellín, Colombia demostró que era un país de una solidaridad grande y de mucha fortaleza. Entendí que era el momento de llegar aquí, y de que esos sentimientos bonitos de los colombianos, esa solidaridad de una nación unida, se volcara al voleibol, que en ese momento aún no era el hito que es hoy”, destaca el entrenador.

Su paso con el seleccionado ha venido cargado de éxitos y logros. Según él, porque su propuesta no son simplemente expresiones. Por el contrario, sus palabras las honra con trabajo, seriedad y responsabilidad.

“Tuvimos muchas críticas pero los resultados nos mantuvieron en alto”, agrega.Algunas de las mujeres que lo acompañan en el equipo hoy, han estado con él desde los 16 años. El proceso de ver crecer a sus jugadoras, asegura, es una recompensa muy valiosa.Es una “alegría muy grande” ver que su propuesta está rindiendo frutos para el país. Sigue trabajando pensando en la renovación más adelante, ya que su propuesta es llegar a París 2024.

“Cuando clasificamos al Mundial fue una alegría grande, pero estamos solamente clasificados al Mundial, no lo hemos ganado. Nos comparamos hasta ahora con los mejores del mundo. Es la primera vez que Colombia va a participar, para nosotros no puede ser solamente, tenemos que medirnos”, comenta.

Una anécdota dolorosa

Desde su llegada, los títulos y logros lo respaldan. Sin embargo, hay uno que recuerda con dolor, y que en su momento fue amargo.

“El título del subcampeonato Sudamericano en Lima con Colombia fue la mayor emoción que he sentido como entrenador”, afirma con sentimiento. Para Rizola, no solo representó un título, sino el cumplimiento de una promesa hecha. Cuando llegó a dirigir a la ‘tricolor’ en 2017, le prometió al presidente de la Federación Colombiana de Voleibol, Carlos Grisales, que clasificarían a unos Juegos Panamericanos.

Rizola, el cerebro y corazón detrás de la Selección Colombia de Voleibol Femenino

“El día que ganamos la clasificación, el presidente falleció. Él no pudo ver a Colombia en los Panamericanos”, sostiene.

El 10 de agosto de 2019, Rizola cayó en el suelo de los Juegos Panamericanos de Lima con la mirada al cielo, en medio de la emoción de superar a Brasil y clasificar a la final.

“No fue por haberle ganado a Brasil. Fue por Grisales, que veía el hecho desde el cielo”.

Rizola, el cerebro y corazón detrás de la Selección Colombia de Voleibol Femenino

El voleibol santandereano

Desde la óptica de un experimentado como Rizola, aún hay mucho que trabajar en Santander en relación a fortalecer esta disciplina. Esa es una de las razones por las que se decidió jugar la Copa Mozzarbet en la Ciudad Bonita. En cada uno de los entrenamientos del equipo profesional, hay observando por lo menos representantes de tres clubes con jóvenes que sueñan con llegar a la Selección.

“Una ciudad tan grande como esta, en un departamento tan grande, no puede ser que no haya ni una sola jugadora en la Selección Nacional. Hay mucho talento acá, hay que cultivarlo y empoderarlo. Les he dicho a los dirigentes de la Liga de Voleibol Santandereano que tienen todo mi apoyo, si necesitan vengo aquí a dar cursos de capacitación con los entrenadores”, agrega el brasileño.

Aún queda un calendario largo para la Selección Colombia de Voleibol Femenino. Jugarán el Challenger Cup desde el 26 de julio hasta en primero de agosto en Croacia. Tendrá el Clasificatorio a los Juegos Panamericanos 2023 en Argentina, del 9 al 11 de agosto. En septiembre desde el 7 hasta el 17 jugarán un torneo en Francia, para finalmente llegar al Mundial en Holanda del 23 del mismo mes hasta el 14 de octubre.

“Queremos estar a la altura de los mejores. Actualmente ocupamos el puerto 17 en el ranking mundial, y vamos a seguir mejorando para llegar a nuestro objetivo más grande: París 2024", concluye con emoción Rizola.

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Tatiana Carolina Niño

Periodista egresada de la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Hace parte de Vanguardia desde 2019, para coordinar el proyecto de Vanguardia Kids. Ha apoyado el cubrimiento periodístico en Área Metropolitana, Economía, Nacional e Internacional. Actualmente hace parte del equipo digital. Ganadora del premio Luis Enrique Figueroa 2021 en la categoría ‘Mejor trabajo Promoción Turística de Santander’.

@tatiananinor

tninor@vanguardia.com

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