Como discípulo de José Néstor Pékerman arribó Néstor Lorenzo, que tras 23 años volvió a llevar a la selección Colombia a una final de la Copa América.
Llegó sin mucho bombo ni grandes pergaminos; sin embargo, era la esperanza de un plantel que estaba en crisis tras no haber clasificado al Mundial de Qatar 2022, su gran carta de presentación era el trabajo que había realizado como asistente técnico de José Néstor Pékerman y el título de la Liga peruana que obtuvo con el Melgar.
Oriundo de Villa Celina, el 14 de junio de 2022, Néstor Lorenzo ‘aterrizó’ en Bogotá y, en su primera atención a los medios en la Sede Deportiva de la Federación Colombiana de Fútbol, habló de la idea de recuperar el protagonismo de la ‘Tricolor’.
“Tengo mucha esperanza de poner a Colombia en lo más alto. Hay jugadores que le han dado mucho a la selección y todavía tienen algo por dar. El recambio generacional fracasa cuando no hay resultados”, señaló en ese entonces, con la consigna de convertirse en el rescatista de una plantilla con hambre de triunfo.
Lea también: Así le ha ido a la selección Colombia con el árbitro que pitará la final de la Copa América
En ese momento, la selección Colombia estaba en búsqueda de nuevos jugadores que apoyaran el recambio por el envejecimiento de una generación dorada en la que Falcao García, Juan Guillermo Cuadrado, James Rodríguez y David Ospina fueron pilares fundamentales.
En su debut con la ‘Tricolor’, el argentino empezó a utilizar a deportistas que se han convertido en piezas vitales de su esquema, como el extremo ofensivo Luis Díaz y el capitán James Rodríguez; sin embargo, con el paso de los partidos los nombres de Wilmar Barrios, Frank Fabra o el mismo Cuadrado empezaron a salir de las convocatorias para incorporar una nueva línea conformada por futbolistas como Jhon Arias, jugador del Fluminense; Richard Ríos, centrocampista del Palmeiras; o Kevin Castaño, mediocentro del Krasnodar.

Desde su arribo al equipo nacional, el exdefensor de la selección Argentina, equipo con el que disputó la final del Mundial de Italia de 1990, no ha dejado de sorprender, y con una camiseta de color vinotinto y una chaqueta negra que ha llevado a todos los encuentros, según él no como una cábala si no como un gusto, la selección colombiana registra 19 triunfos, seis empates, 50 goles a favor y 16 en contra, para un rendimiento del 84%.
Además, en total, el cuadro colombiano acumula 28 encuentros sin conocer la derrota, números con los que superó el récord histórico que impuso el entrenador Francisco Maturana y sus muchachos en 1994.
Publicidad
Lea también: ¡Una millonada! Esto cuestan las entradas para ver a Colombia en la final de la Copa América
En Camilo Vargas, arquero del Atlas de México, Lorenzo encontró la columna vertebral de su plantilla, en la que suele contar con el lateral derecho Daniel Muñoz (Crystal Palace), el central Jhon Lucumí (Bologna), el mediocentro Jefferson Lerma (Crystal Palace), Arias, James y Díaz.
De igual forma, le brindó la oportunidad de empezar a sumar minutos a jugadores juveniles como el centrocampista Yáser Asprilla, del Watford, y el delantero Jhon Durán, del Aston Villa.

Lorenzo ha tenido la oportunidad de contar en su equipo de trabajo con Luis Amaranto Perea como asistente técnico, Leandro Javier Jorge en la preparación física y Valentino Dressino como analista de rendimiento.
Ahora, con una final alcanzada y unas cifras envidiables, el discípulo de Pékerman espera seguir guiando a la selección Colombia de cara al próximo Mundial que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México.















