Entrevista con el profesor Mukesh Srivastava, quien analiza las oportunidades del campo de Santander con la implementación de la Inteligencia Artificial.

Publicado por: Redacción Vanguardia
Los pasos agigantados de la inteligencia artificial también representan avances para el desarrollo del sector agropecuario.
Recientemente, el profesor e investigador Mukesh Srivastava (Universidad de Mary Washington) visitó Bucaramanga y habló con Vanguardia sobre el potencial que tiene Santander para el sector rural.
Con un fuerte arraigo por estas tierras y lazos familiares vigentes, Srivastava visitó varias universidades del área metropolitana de Bucaramanga para compartir hallazgos y perspectivas sobre el impacto de la IA en el campo.
En su reflexión sobre las oportunidades que tienen el país y la región, el investigador destacó los aportes en productividad que representa la implementación de dichas tecnologías.
El académico dejó claro que los beneficios que ofrece la IA en este sector han permitido desarrollar una “agricultura de precisión” con diferentes herramientas que facilitan conocer mejor los suelos y las condiciones medioambientales.

“La IA está ayudando en la agricultura de precisión mediante el uso de diversas tecnologías, como la teledetección, el análisis de la estructura del suelo, el análisis de los patrones meteorológicos, las condiciones climáticas, los cambios y la forma en que el medioambiente se transforma a lo largo del tiempo”, explicó Srivastava.
En palabras del académico, el ecosistema está cambiando. Por lo tanto, la agricultura, como base del suministro de alimentos, debe sacar provecho de las herramientas tecnológicas para mejorar sus indicadores.
“Es necesario utilizar el espacio de la innovación para gestionar o aprovechar estos recursos”, afirmó el académico.
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Ante los efectos del cambio climático y la llegada del fenómeno de El Niño con altas temperaturas, Srivastava explicó que el empleo de la IA permite avanzar en el uso eficiente del suelo. Además, mencionó que, en la mitigación del impacto ambiental, la IA puede contribuir a la reducción de la contaminación.
“Podríamos aumentar la producción y, por consiguiente, reducir la huella de carbono. De lo contrario, el aumento de la temperatura en un periodo de 100 años dificultará enormemente la supervivencia de la vida. Es el momento de actuar con innovación y utilizar la inteligencia artificial para identificar rápidamente dónde se están agotando los recursos a un ritmo acelerado”, señaló Srivastava.
Un análisis de la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA), presentado hace un par de años, mostró el potencial de expansión agrícola que tiene Santander en diferentes productos, como cacao, caña panelera, arroz, cebolla, maíz y mango.
Más allá de ese potencial de crecimiento del sector agropecuario, Srivastava plantea que el reto está en la formulación de políticas locales y departamentales que permitan integrar esas capacidades con la innovación y la sostenibilidad.
“La formulación de políticas tiene que ver con la asignación de recursos para la innovación sostenible, y la IA es solo una herramienta que puede fomentar la innovación y la sostenibilidad a gran velocidad”, destacó Srivastava.
¿Qué impactos puede traer la IA para el agro de Santander?
En su explicación sobre las posibilidades para el sector agropecuario del departamento, Srivastava resaltó las bondades que podría implicar la implementación de la IA.
“La IA puede identificar rápidamente qué cultivos se deben sembrar, cuál debería ser la rotación de cultivos, cuál es el momento adecuado para plantar las semillas y cómo mantener la microflora”, dijo el experto.
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Para Santander, este bloque de agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca representa la segunda mayor fuente de empleo, según datos del DANE. Dicho grupo generó 183.000 puestos de trabajo, lo que equivale a 7.000 ocupados más frente a 2024.
Sin embargo, una de las preocupaciones que han manifestado diferentes sectores, como el de la caña panelera, es la falta de mano de obra y el envejecimiento en el campo. Frente a ese panorama, Srivastava destacó que la productividad puede crecer con el impacto de la IA.

“Creo que la IA, sin duda, aumentará la productividad de cualquier tipo de agricultura, pero no todos pueden acceder a ella. El costo de implementación de la IA es muy bajo. Basta con tener un teléfono, conexión a internet y acceso a todo tipo de herramientas y aplicaciones de IA”, señaló el académico.
El experto mencionó que el uso de la IA con fines de productividad debe garantizarse con la formación universitaria que reciben los jóvenes. Srivastava añadió que la IA no solo permite recopilar información, sino también realizar análisis predictivos, pronósticos o formular estrategias, para lo cual se requiere una base de conocimientos.
“Los jóvenes deben ir a la universidad y dedicarse no solo a recuperar información, sino también a comprenderla y utilizarla en el ámbito de la innovación”, dijo Srivastava.















