La confección de panela en Santander, está en manos de la economía campesina.

Publicado por: Marco Antonio Rodríguez Peña
Una reacción de los precios de la panela, no se verá en los que resta del año.
La razón: hay una gran oferta del producto que se está procesando en zonas que tradicionalmente no trabajan con panela, pero que entraron a formar parte actuante de esa agroindustria a través de programas de sustitución de cultivos, como por ejemplo, Florencia (Caquetá), Cauca; Santa Rosa (Bolívar), y Cucutilla, Ábrego, Convención, en Norte de Santander.
Esa sobre oferta del producto comenzó hace 24 meses, lo que llevó a caída sistemática de los precios, ya que de valer $3.900 el kilo, hoy se puede tasar a $1.300, tal y como ocurrió en el pasado mercado panelero de Guepsa (Santander), el domingo anterior.
La crisis del sector, completó dos años; es decir, 24 meses.
De acuerdo con Mariela Acuña de Chacón, vocera campesina en Guepsa, la situación de los productores es dramática, pues pierden de manera directa $600 en kilo, ya que los costos de producción del mismo están en $1.900.
“Hay fincas abandonadas e incluso, varias en venta, pues no es negocio mantener las siembras y pensar en una reconversión es imposible, ya que los productores están, literalmente, quebrados”, agregó.
Acuña de Chacón dijo que para bajar los costos se ha sacrificado la mano de obra, lo que incrementó el desempleo en esa región agrícola.
Por todo lado
Según Armando Mora, productor de panela en San José de Pare, Boyacá, las estimaciones dan cuenta que hay panela por todo Colombia.
“Mogotes era un municipio poco productor; hoy, es uno de los protagonistas en la confección de panela; es más, toda la sacan de libra la unidad y es de muy buena calidad”, agregó.
Estimó que las cotizaciones en dos años han caído de manera vertiginosa y hoy representan el 66%.
“Ningún sector productivo aguanta una crisis de es magnitud”, sentenció.
Nuevo actor
Y para terminar de completar, los paneleros tienen que competir con otro actor en el mercado: la panela de azúcar, la cual trabajan en los derretideros.
Lo anterior sucede porque los precios del azúcar están muy baratos.
“Hay industrias que pueden procesar hasta 12 mil kilos diarios. A ese ritmo inundan el mercado en poco tiempo y por ende, los precios se van al suelo”, agregó. Esa crisis afecta 50 mil familias productoras, la mayoría de economía campesina.















