El Ministerio de Hacienda será liderado por el economista Germán Ávila Plazas, quien tendrá retos en materia de recorte de presupuesto, déficit fiscal y pago de la deuda.

El economista Germán Ávila Plazas será el cuarto ministro de Hacienda del Gobierno de Gustavo Petro en menos de tres años. Él será el encargado de reemplazar a Diego Guevara en el manejo de la finanzas del Gobierno, en un complejo panorama fiscal.
Factores como la deuda, la sobreestimación del recaudo, el alto déficit fiscal y los aplazamientos en el presupuesto son parte de la radiografía de las finanzas de la nación. Puede interesarle: ¿Qué retos afrontará el nuevo ministro de Hacienda del Gobierno Petro?
Ávila Plazas, quien es bogotano, se encontraba al frente del Grupo Bicentenario, que es un conglomerado de empresas del sector financiero que está vinculado al Ministerio de Hacienda y Crédito Público, que tiene como fin impulsar el crecimiento en sectores clave como la agricultura, la infraestructura, comercio y vivienda.
Además, estuvo al frente de la Empresa de Renovación y Desarrollo Urbano de Bogotá y fue director ejecutivo de la Federación Nacional de la Vivienda Popular, Fenavip.
¿Cuáles son los retos para el nuevo ministro de Hacienda?
Según cifras del Ministerio de Hacienda, en enero de este año se presentó un déficit del -0,7 % del Producto Interno Bruto, PIB, la cifra más alta en los últimos años.
Uno de los ‘chicharrones’ que le quedará al nuevo ministro es el aplazamiento del presupuesto ante los problemas con el recaudo. Vale mencionar que el saliente ministro Guevara anunció un aplazamiento de $12 billones y la necesidad de otro por el mismo monto. Es decir, Guevara planteaba un aplazamiento de $24 billones, ante la compleja situación de las finanzas.
Ese habría sido el motivo de su salida, pues no hubo consenso con el Presidente.
Sobre el recaudo proyectado para este año, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal, Carf, calificó de improbable la meta de recaudo tributario del gobierno de $299,9 billones sea cumplido. Para el Carf, la proyección de ingresos tributarios estaría $34 billones por debajo.
















