Cultura
Domingo 21 de mayo de 2023 - 12:00 AM

Alfredo Granados Gómez: 50 años de un viaje por el mundo del arte

El reconocido pintor bumangués Alfredo Granados Gómez está de regreso en Bucaramanga con una exposicón retrospectiva de cincuenta años de arte, anécdotas y pasión por la naturaleza. La exposición estará abierta este mes en la Alianza Francesa.

De la vejez, Alfredo Granados Gómez dice “es una enfermedad de la que algunos mueren antes y otros mueren después”. Pero él sigue vivo y activo en el arte, que es su razón de ser y su fuente de alegría. Foto suministrada/VANGUARDIA
De la vejez, Alfredo Granados Gómez dice “es una enfermedad de la que algunos mueren antes y otros mueren después”. Pero él sigue vivo y activo en el arte, que es su razón de ser y su fuente de alegría. Foto suministrada/VANGUARDIA

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Publicado por: Paola Esteban

Durante algún tiempo, fue el propio maestro Granados quien se encargó de comercializar su obra. En 1980, el maestro llegó a Sincelejo para entregar un cuadro encargado por Tomás Cepeda, próspero comerciante de la región. Según Jorge Granados Sanabria, cuñado del maestro, “el señor Cepeda quedó complacido con la pintura, en la que se veía una sarta de corvinas. La recibió, y emocionado invitó al maestro al restaurante de doña Tula a degustar las corvinas que ella preparaba”.

Granados Sanabria diceCuando Don Tomás buscaba con afán la chequera para pagar el valor de la obra, entró a su oficina Don José Serrano, propietario del frigorífico de la ciudad. Venía a decirle a Tomás que el día anterior, por error, habían intercambiado sus chequeras. Tomás palideció pues temprano en la mañana había girado el cheque para pagar la nómina de empleados. Quiso disculparse, pero José lo tranquilizó al contarle que esa mañana, él había comprado un motor fuera de borda, y claro, lo había pagado con un cheque de la chequera de Tomás.

—Errrrdaaa, y ahora ¿cómo pago las corvinas? — preguntó Tomás. A lo que José replicó:

—Cuáles, las que se van a comer o las que pintó el maestro.

Esta es una de las anécdotas de la vida aventurera del pintor bumangués Alfredo Granados Gómez, quien tiene abierta su exposición “Retrospectiva / una mirada, un camino. 50 años de vida artística” en la Alianza Francesa de Bucaramanga.

El maestro Alfredo Granados Gómez dice con frecuencia que “larga resulta la vejez”, pero lo cierto es que ahora tiene tiempo para reflexionar sobre su vida y su arte. Con su retrospectiva celebró su cumpleaños número ochenta y tres.

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Cincuenta años de arte

En Mitú, en 1975 Alfredo Granados Gómez “acudió a un médico para consultar sobre una dolencia menor. Iba acompañado por Ángel, un nativo estudiante de la Universidad Nacional en Bogotá. El médico auscultó al pintor y dijo que su dolencia no provenía del cuerpo sino del alma y la mejor medicación era beber yagé. Ángel se opuso rotundamente, pues en su comunidad esa es una bebida sagrada. El galeno, al saber que Alfredo era pintor, sacó unas láminas pintadas por personas en trance. Enseñó una y preguntó: ¿Qué ve?

—Alfredo respondió: Equis, muchas equis.

Ángel, el nativo, miró al pintor con severidad, luego dijo: —¡Son mariposas!

Alfredo miró la lámina una vez más y vio mil mariposas volar. Lo curioso, es que él no había bebido Yagé”, cuenta Jorge Granados Sanabria.

Estas y otras anécdotas se ven plasmadas de alguna forma en la retrospectiva del maestro Granados, que reúne una selección de sus obras más emblemáticas: su pasión por la naturaleza y los paisajes. Desde sus inicios en el taller de David Manzur, hasta sus más recientes creaciones, el artista ofrece un recorrido por su evolución estilística y técnica, que le ha valido reconocimientos como el Premio Enrique Szerer Pincel de Oro en 1994. Cincuenta y tres años después se niega a jubilarse y pide a Dios años de vida para pintar.

Un pintor que floreció con el arte

Desde niño, Alfredo Granados Gómez sintió la pasión por el arte. Su tío, el maestro Gómez Castro, lo apoyó y lo guió en el camino de la pintura. En 1981, debutó con una exposición inspirada en la obra del pintor uruguayo Joaquín Torres García, creador del universalismo constructivo1.

Su estilo evolucionó con los años, y en 1985 encontró su sello personal en las flores. Sus obras reflejaban la emoción y la belleza de la naturaleza con trazos y colores propios del impresionismo abstracto. El tema floral ha sido una constante en su obra.

Uno de sus proyectos más destacados fue la pintura de la obra musical del maestro Zumaqué, en la que plasmó con su pincel aves, ríos, mariposas y montañas. Fue un homenaje a la riqueza y diversidad de su tierra.

Alfredo Granados Gómez no solo fue un pintor, sino también un aventurero. En su juventud, se atrevió a cruzar a nado dos ríos: el Guarinocito y el Vaupés. Su destino era encontrarse con un chamán que lo inició en los misterios de la pócima ancestral.

Su talento y su trayectoria lo llevaron a exponer en diferentes lugares del mundo. Uno de sus logros más importantes fue su exposición en la alcaldía de La Paz, Bolivia, en 1991. También fundó la Corporación Expreso del Arte en la estación de tren de Cajicá, un espacio para difundir y promover el arte.

De la vejez, Alfredo Granados Gómez dice “es una enfermedad de la que algunos mueren antes y otros mueren después”. Pero él sigue vivo y activo en el arte, que es su razón de ser y su fuente de alegría.

Publicado por: Paola Esteban

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